Febrero 24 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 34
LEVÍTICO 14 – 15
Purificación de las enfermedades de
la piel
14 El Señor le
dijo a Moisés: 2 «Las siguientes instrucciones son
para los que buscan la purificación ceremonial de una enfermedad cutánea: los
que han sido sanados deben ser llevados al sacerdote, 3 quien
los examinará en un lugar fuera del campamento. Si el sacerdote comprueba que
alguien se ha sanado de una enfermedad grave de la piel, 4 llevará
a cabo una ceremonia de purificación, usando para ello dos aves vivas que estén
ceremonialmente puras, un palo de cedro, un hilo escarlata y una rama de
hisopo. 5 El sacerdote mandará matar una de las
aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca. 6 Tomará
el ave viva, el palo de cedro, el hilo escarlata y la rama de hisopo, y los
mojará en la sangre del ave muerta sobre el agua fresca. 7 Luego
el sacerdote rociará la sangre del ave muerta siete veces sobre la persona que
está siendo purificada de la enfermedad cutánea. Después de purificar a la
persona, el sacerdote soltará el ave viva en el campo abierto.
8 »Entonces,
aquellos que están siendo purificados deberán lavar su ropa, rasurarse todo el
cuerpo y bañarse con agua; así quedarán ceremonialmente puros y podrán regresar
al campamento. Sin embargo, tendrán que permanecer fuera de su carpa durante
siete días. 9 Al séptimo día, nuevamente deberán
rasurarse todo el pelo de su cabeza, incluidas la barba y las cejas. También
deberán lavar su ropa y bañarse con agua; entonces quedarán ceremonialmente
puros.
10 »Al
octavo día, cada persona que está siendo purificada debe llevar dos corderos
sin defecto y una cordera de un año sin defecto, junto con una ofrenda de grano
de seis litros de harina selecta humedecida con aceite de oliva, y un
tercio de litro de aceite de oliva. 11 Después
el sacerdote oficiante presentará a la persona que será purificada, junto con
las ofrendas, ante el Señor a la entrada del tabernáculo. 12 El
sacerdote tomará uno de los corderos y el aceite de oliva y los ofrecerá como
una ofrenda por la culpa y los levantará como una ofrenda especial ante
el Señor. 13 Luego matará al cordero en el
área sagrada donde se matan las ofrendas por el pecado y las ofrendas quemadas.
Al igual que la ofrenda por el pecado, la ofrenda por la culpa le pertenece al
sacerdote; es una ofrenda sumamente santa. 14 Luego
el sacerdote tomará un poco de la sangre de la ofrenda por la culpa y la untará
en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo
gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada.
15 »Después
el sacerdote derramará un poco del aceite de oliva en la palma de su propia
mano izquierda. 16 Mojará el dedo derecho en el
aceite que tiene en la palma y rociará un poco del aceite siete veces ante
el Señor. 17 A continuación untará un poco del
aceite que está en la palma sobre la sangre de la ofrenda por la culpa que está
en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y en el dedo
gordo del pie derecho de la persona que está siendo purificada. 18 El
sacerdote untará el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza
del que está siendo purificado. Mediante este proceso el sacerdote purificará a la
persona ante el Señor.
19 »Luego
el sacerdote deberá presentar la ofrenda por el pecado para purificar a la
persona que fue sanada de la enfermedad de la piel. Después, el sacerdote
matará al animal que se usará para la ofrenda quemada 20 y
la presentará sobre el altar junto con la ofrenda de grano. Mediante este
proceso, el sacerdote purificará al que fue sanado y quedará ceremonialmente
puro.
21 »Aquel
que sea demasiado pobre y no tenga para comprar estas ofrendas podrá llevar un
cordero para la ofrenda por la culpa, para que se levante como una ofrenda
especial para purificación. También deberá llevar dos litros de harina
selecta humedecida con aceite de oliva para la ofrenda de grano y una taza de
aceite de oliva. 22 La ofrenda también debe incluir
dos tórtolas o dos pichones de paloma, según sus posibilidades. Una de ellas
deberá ser usada para la ofrenda por el pecado y la otra para la ofrenda
quemada. 23 Al octavo día de la ceremonia de la
purificación, la persona que está siendo purificada debe llevar las ofrendas al
sacerdote en la presencia del Señor a la entrada del
tabernáculo. 24 Entonces el sacerdote tomará el
cordero para la ofrenda por la culpa, junto con el aceite de oliva, y los
levantará como una ofrenda especial para el Señor. 25 Después
matará al cordero para la ofrenda por la culpa. Tomará un poco de la sangre y
la untará en el lóbulo de la oreja derecha, en el pulgar de la mano derecha y
en el dedo gordo del pie derecho de la persona que se purifica.
26 »El
sacerdote también derramará un poco del aceite de oliva en la palma de su
propia mano izquierda. 27 Mojará el dedo derecho en
el aceite de la palma y lo rociará siete veces ante el Señor. 28 A
continuación untará un poco del aceite que está en la palma de la mano sobre la
sangre de la ofrenda por la culpa que está en el lóbulo de la oreja derecha, en
el pulgar de la mano derecha y en el dedo gordo del pie derecho de la persona
que está siendo purificada. 29 El sacerdote untará
el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza del que está siendo
purificado. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a la persona ante
el Señor.
30 »Después
el sacerdote ofrecerá las dos tórtolas o los dos pichones de paloma, según lo
que la persona pueda pagar. 31 Una de las aves es
una ofrenda por el pecado y la otra, una ofrenda quemada; serán presentadas
junto con la ofrenda de grano. Mediante este proceso, el sacerdote purificará a
la persona ante el Señor. 32 Estas son las
instrucciones para la purificación de los que se han recuperado de una
enfermedad grave de la piel, pero no les alcanza para llevar las ofrendas que
se requieren normalmente para la ceremonia de purificación».
Tratamiento de casas contaminadas
33 Luego
el Señor les dijo a Moisés y a Aarón: 34 «Cuando
lleguen a Canaán, la tierra que les doy como posesión, puede que yo contamine
con moho algunas de las casas de su tierra. 35 El
propietario de una casa así deberá acudir al sacerdote y decirle: “Parece que
mi casa tiene algún tipo de moho”. 36 Antes que el
sacerdote entre a inspeccionar la casa, deberá vaciarla con el fin de que nada
de lo que hay dentro sea declarado ceremonialmente impuro. 37 Entonces
el sacerdote entrará en la casa y examinará el moho de las paredes. Si
encuentra manchas verdosas o rojizas y la contaminación parece estar más
profunda que la superficie de la pared, 38 el
sacerdote saldrá por la puerta y pondrá la casa en cuarentena durante siete
días. 39 Al séptimo día, el sacerdote regresará
para inspeccionarla nuevamente. Si encuentra que el moho de las paredes se ha
extendido, 40 mandará quitar las piedras de las
áreas contaminadas. Luego, el material contaminado será llevado fuera de la
ciudad a un lugar designado como ceremonialmente impuro. 41 Entonces
se deberá raspar a fondo las paredes de todo el interior de la casa y tirar el
material raspado en el lugar impuro fuera de la ciudad. 42 Se
traerán piedras nuevas en lugar de las que se han quitado y volverán a cubrirse
las paredes con yeso.
43 »Sin
embargo, si el moho vuelve a aparecer después de que todas las piedras hayan
sido reemplazadas y las paredes hayan sido raspadas y recubiertas con
yeso, 44 el sacerdote deberá regresar a la casa y
examinarla de nuevo. Si encuentra que el moho se ha extendido, es evidente que
las paredes han sido afectadas con un moho grave, y la casa está totalmente
contaminada. 45 Deberá ser demolida y todas sus
piedras, maderas y yeso deberán ser llevados fuera de la ciudad al lugar
designado como ceremonialmente impuro. 46 Los que
entren en la casa durante el tiempo de cuarentena quedarán ceremonialmente
impuros hasta el anochecer, 47 y todos los que
duerman o coman en la casa deberán lavar su ropa.
48 »Si
el sacerdote regresa para su inspección y encuentra que el moho no ha vuelto a
aparecer en la casa después de haber sido cubiertas las paredes con yeso,
declarará pura la casa porque es evidente que el moho ha desaparecido. 49 Para
purificar la casa, el sacerdote deberá tomar dos aves, un palo de cedro, un
poco de hilo escarlata y una rama de hisopo. 50 Matará
una de las aves sobre una vasija de barro llena de agua fresca. 51 Tomará
el palo de cedro, la rama de hisopo, el hilo escarlata y el ave viva, y los
mojará en la sangre del ave muerta y en el agua fresca. Luego rociará la casa
siete veces. 52 Cuando el sacerdote haya purificado
la casa exactamente de esta forma, 53 soltará el
ave viva en el campo abierto fuera de la ciudad. Mediante este proceso, el
sacerdote purificará la casa y quedará ceremonialmente pura.
54 »Estas
son las instrucciones para tratar enfermedades graves de la piel, que
incluyen llagas costrosas, 55 moho—tanto sobre la
ropa como en una casa—, 56 hinchazón de la piel,
erupciones, o decoloración de la piel. 57 Este
procedimiento determinará si una persona u objeto es ceremonialmente puro o
impuro.
»Estas son las instrucciones con respecto a las
enfermedades de la piel y al moho».
Secreciones corporales
15 El Señor les
dijo a Moisés y a Aarón: 2 «Den las siguientes
instrucciones al pueblo de Israel.
»Cualquier hombre que tenga una secreción
corporal es ceremonialmente impuro. 3 Su secreción
causa contaminación, ya sea que esta continúe o pare. En cualquiera de los dos
casos, el hombre es impuro. 4 Cualquier cama en la
que duerma el hombre con la secreción y cualquier cosa sobre la que se siente
será ceremonialmente impura. 5 De modo que si
alguien toca la cama de ese hombre, tendrá que lavar su ropa y bañarse con
agua, y permanecerá impuro hasta el anochecer. 6 Si
alguien se sienta donde el hombre con la secreción se sentó, entonces tendrá
que lavar su ropa y bañarse con agua, y permanecerá impuro hasta el
anochecer. 7 Si toca al hombre con la secreción,
tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y permanecerá impuro hasta el
anochecer. 8 Si el hombre escupe a alguien, esa
persona tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y permanecerá impura hasta
el anochecer. 9 Cualquier manta de montar sobre la
que cabalgue el hombre con la secreción quedará ceremonialmente impura. 10 Si
alguien toca cualquier cosa que haya estado debajo de él, quedará impuro hasta
el anochecer. Tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y permanecerá impuro
hasta el anochecer. 11 Si el hombre toca a alguien
sin primero haberse enjuagado las manos, esa persona tendrá que lavar su ropa y
bañarse con agua, y permanecerá impuro hasta el anochecer. 12 Cualquier
vasija de barro que el hombre toque tendrá que romperse, cualquier utensilio de
madera que toque, deberá enjuagarse con agua.
13 »Cuando
el hombre con la secreción sane, deberá contar siete días para el período de
purificación. Luego tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua fresca, y
quedará ceremonialmente puro. 14 Al octavo día
tomará dos tórtolas o dos pichones de paloma e irá ante el Señor a la
entrada del tabernáculo y dará sus ofrendas al sacerdote. 15 Entonces
el sacerdote presentará una de las aves como ofrenda por el pecado y la otra
como ofrenda quemada. Mediante este proceso el sacerdote purificará al hombre ante
el Señor por su secreción.
16 »Siempre
que un hombre tenga una emisión de semen, deberá lavar todo su cuerpo con agua,
y permanecerá ceremonialmente impuro hasta el próximo anochecer. 17 Cualquier
ropa o cuero que tenga semen tendrá que lavarse con agua, y permanecerá impuro
hasta el anochecer. 18 Después de que un hombre y
una mujer hayan tenido relaciones sexuales, los dos deberán lavarse con agua, y
permanecerán impuros hasta el próximo anochecer.
19 »Cada
vez que una mujer tenga su período menstrual, quedará ceremonialmente impura
durante siete días. Cualquiera que la toque durante ese tiempo quedará impuro
hasta el anochecer. 20 Cualquier cosa sobre la que
se acueste o se siente la mujer durante su período menstrual quedará
impura. 21 Si alguien llega a tocar la cama de la
mujer, tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y permanecerá impuro hasta
el anochecer. 22 Si alguien toca algún objeto sobre
el cual ella se sentó, tendrá que lavar su ropa y bañarse con agua, y
permanecerá impuro hasta el anochecer. 23 Esto
incluye la cama o cualquier objeto sobre el que ella se haya sentado; si
alguien lo toca, quedará impuro hasta el anochecer. 24 Si
un hombre tiene relaciones sexuales con ella y su sangre lo toca, la impureza
menstrual se le transmitirá a él. Permanecerá impuro durante siete días, y
cualquier cama sobre la que él se acueste será impura.
25 »Si
una mujer tiene durante muchos días un flujo de sangre que no está relacionado
con su período menstrual, o si el sangrado continúa más tiempo de su período
normal, es ceremonialmente impura. Al igual que durante su período menstrual,
la mujer permanecerá impura todo el tiempo que le dure la secreción. 26 Cualquier
cama sobre la que ella se acueste o cualquier objeto sobre el cual ella se
siente durante ese tiempo quedará impuro, al igual que durante su período
menstrual normal. 27 Cualquiera de ustedes que
toque estas cosas quedará ceremonialmente impuro. Tendrá que lavar su ropa y
bañarse con agua, y permanecerá impuro hasta el anochecer.
28 »Cuando
termine el sangrado, ella deberá contar siete días y después quedará
ceremonialmente pura. 29 Al octavo día llevará dos
tórtolas o dos pichones de paloma y los entregará al sacerdote a la entrada del
tabernáculo. 30 El sacerdote ofrecerá una tórtola
como ofrenda por el pecado y la otra como ofrenda quemada. Mediante este
proceso, el sacerdote la purificará ante el Señor por la impureza
ceremonial causada por su sangrado.
31 »Así
es como ustedes protegerán al pueblo de Israel de la impureza ceremonial. De lo
contrario, ellos morirían, porque su impureza contaminaría mi tabernáculo que
está en medio de ellos. 32 Estas son las
instrucciones que tienen que ver con todo el que tiene secreciones corporales:
un hombre que queda impuro a causa de una emisión de semen 33 o
una mujer durante su período menstrual. Son aplicables a cualquier hombre o
mujer que tenga una secreción corporal, y a un hombre que tenga relaciones
sexuales con una mujer que esté ceremonialmente impura».
SALMOS 34
Salmo de David, acerca de cuando se
hizo pasar por loco frente a Abimelec, quien lo echó de su presencia.
34 Alabaré
al Señor en todo tiempo;
a cada momento pronunciaré sus alabanzas.
2 Solo en el Señor me jactaré;
que todos los indefensos cobren ánimo.
3 Vengan, hablemos de las grandezas del Señor;
exaltemos juntos su nombre.
4 Oré
al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores.
5 Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría;
ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro.
6 En mi desesperación oré, y el Señor me
escuchó;
me salvó de todas mis dificultades.
7 Pues el ángel del Señor es un guardián;
rodea y defiende a todos los que le temen.
8 Prueben
y vean que el Señor es bueno;
¡qué alegría para los que se refugian en él!
9 Teman al Señor, ustedes los de su pueblo santo,
pues los que le temen tendrán todo lo que necesitan.
10 Hasta los leones jóvenes y fuertes a veces pasan
hambre,
pero a los que confían en el Señor no les
faltará ningún bien.
11 Vengan,
hijos míos, y escúchenme,
y les enseñaré a temer al Señor.
12 ¿Quieres vivir una vida
larga y próspera?
13 ¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal
y tus labios de decir mentiras!
14 Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y esfuérzate por mantenerla.
15 Los
ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno;
sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio.
16 Pero el Señor aparta su rostro de los que
hacen lo malo;
borrará todo recuerdo de ellos de la faz de la tierra.
17 El Señor oye a los suyos cuando claman a él
por ayuda;
los rescata de todas sus dificultades.
18 El Señor está cerca de los que tienen
quebrantado el corazón;
él rescata a los de espíritu destrozado.
19 La
persona íntegra enfrenta muchas dificultades,
pero el Señor llega al rescate en cada
ocasión.
20 Pues el Señor protege los huesos de los
justos;
¡ni uno solo es quebrado!
21 Sin
duda, la calamidad destruirá a los perversos,
y los que odian a los justos serán castigados.
22 Pero el Señor redimirá a los que le sirven;
ninguno que se refugie en él será condenado.
Te invitamos a complementar esta
lectura con el siguiente video.
En este video, exploramos la importancia de las
antiguas leyes del Antiguo Testamento. ¿Por qué están en la Biblia y qué dicen
a los seguidores de Jesús? Exploramos cómo cumplieron un propósito estratégico
en una fase clave de la historia bíblica que nos llevó hasta Jesús, quien
cumplió la Ley y la resumió en el llamado a amar a Dios y amar al prójimo como
a uno mismo.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”