LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 37

Febrero 27 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 37

 

LEVÍTICO 21 – 23

Instrucciones para los sacerdotes

21 El Señor le dijo a Moisés: «Da las siguientes instrucciones a los sacerdotes, los descendientes de Aarón.

»Un sacerdote no debe tocar el cadáver de un pariente, pues al hacerlo queda ceremonialmente impuro. La única excepción son sus parientes más cercanos: madre o padre, hijo o hija, hermano, o hermana virgen que dependa de él por no tener esposo. Pero un sacerdote no debe contaminarse y hacerse impuro por tocar el cadáver de alguien que esté relacionado con él solo por matrimonio.

»Los sacerdotes no deben raparse la cabeza ni recortarse la barba, ni hacerse cortes en su cuerpo. Deben ser apartados como santos para su Dios y nunca deshonrar el nombre de Dios. Deben ser santos, porque ellos son los que presentan las ofrendas especiales al Señor, ofrendas de alimento para su Dios.

»No se permite a los sacerdotes casarse con una mujer contaminada por la prostitución, ni casarse con una mujer divorciada, porque los sacerdotes están separados como santos para su Dios. Deberás tratarlos como santos porque ellos son los que ofrecen alimento a tu Dios. Debes considerarlos santos porque yo, el Señor, soy santo y yo te hago santo.

»Si la hija de un sacerdote se contamina a sí misma al hacerse prostituta, ella también contamina la santidad de su padre, y deberá morir quemada.

10 »El sumo sacerdote tiene el rango más alto de todos los sacerdotes. El aceite de la unción fue derramado sobre su cabeza y él fue ordenado para que lleve las vestiduras sacerdotales. Nunca debe tener el cabello despeinado ni rasgar sus vestiduras. 11 No debe contaminarse a sí mismo al acercarse a un cadáver. No se le permite hacerse ceremonialmente impuro ni aun por su padre o su madre. 12 No deberá contaminar el santuario de su Dios al dejarlo para atender a un muerto, porque fue hecho santo mediante el aceite de la unción de su Dios. Yo soy el Señor.

13 »Al sumo sacerdote se le permite casarse únicamente con una virgen. 14 No se le permite casarse con una viuda, ni con una divorciada, ni con una mujer contaminada por la prostitución. Tiene que ser una virgen de su propio clan, 15 para que no deshonre a los descendientes de su clan, porque yo soy el Señor quien lo hace santo».

16 Luego el Señor le dijo a Moisés: 17 «Da las siguientes instrucciones a Aarón: en las generaciones futuras, ninguno de tus descendientes que tenga algún defecto físico será apto para ofrecer alimento a su Dios. 18 Nadie que tenga un defecto será apto, ya sea ciego, cojo, desfigurado, deforme, 19 que tenga un pie o un brazo roto, 20 jorobado, enano, que tenga defecto en un ojo, que tenga llagas o costras en la piel, o que tenga los testículos dañados. 21 No se le permite a ningún descendiente de Aarón que tenga algún defecto acercarse al altar para presentar ofrendas especiales al Señor. Ya que tiene un defecto, no se le permite acercarse al altar para ofrecer alimento a su Dios. 22 Sin embargo, puede comer del alimento ofrecido a Dios, incluidas las ofrendas santas y las ofrendas sumamente santas. 23 Pero a causa de su defecto físico, no se le permite entrar en la sala detrás de la cortina interior ni acercarse al altar, porque esto contaminaría mi santuario. Yo soy el Señor quien los hace santos».

24 Entonces Moisés les dio estas instrucciones a Aarón, a sus hijos y a todos los israelitas.

22 El Señor le dijo a Moisés: «Diles a Aarón y a sus hijos que sean muy cuidadosos con las ofrendas sagradas que los israelitas apartan para mí, a fin de que no deshonren mi santo nombre. Yo soy el Señor. Dales las siguientes instrucciones.

»En todas las generaciones futuras, si alguno de los descendientes de ustedes está ceremonialmente impuro cuando se acerque a las ofrendas sagradas que el pueblo de Israel le consagra al Señor, esta persona tendrá que ser excluida de mi presencia. Yo soy el Señor.

»Si algún descendiente de Aarón tiene una enfermedad de la piel o cualquier clase de secreción que lo haga ceremonialmente impuro, no se le permite comer de las ofrendas sagradas hasta que haya sido declarado puro. También quedará impuro al tocar un cadáver o al tener una emisión de semen o al tocar un animal pequeño que sea impuro o al tocar a alguien que por algún motivo esté ceremonialmente impuro. El que se haya contaminado en cualquiera de estas formas permanecerá impuro hasta el anochecer. No se le permite comer de las ofrendas sagradas hasta que se haya bañado con agua. Cuando el sol se ponga, volverá a quedar ceremonialmente puro y podrá comer de las ofrendas sagradas, porque este es su alimento. No se le permite comer un animal que haya muerto de muerte natural o haya sido despedazado por los animales salvajes, porque esto lo contaminará. Yo soy el Señor.

»Los sacerdotes deberán seguir mis instrucciones cuidadosamente. De lo contrario, serán castigados por su pecado y morirán por desobedecer mis instrucciones. Yo soy el Señor quien los hace santos.

10 »A nadie fuera de la familia del sacerdote se le permite comer de las ofrendas sagradas. Ni siquiera los huéspedes ni los obreros contratados en el hogar del sacerdote podrán comerlas. 11 Sin embargo, si el sacerdote compra un esclavo, ese esclavo podrá comer de las ofrendas sagradas; y si sus esclavos tienen hijos, ellos también podrán comer de esas ofrendas. 12 Pero si la hija de un sacerdote se casa con alguien fuera de la familia de los sacerdotes, ella no podrá comer más de las ofrendas sagradas; 13 pero si queda viuda o se divorcia y no tiene hijos que la sostengan, y ella regresa a vivir a la casa de su padre como en su juventud, podrá volver a comer del alimento de su padre. Aparte de eso, nadie ajeno a la familia del sacerdote podrá comer de las ofrendas sagradas.

14 »Si una de esas personas come de las ofrendas sagradas sin darse cuenta, deberá pagarle al sacerdote por lo que comió, más un veinte por ciento adicional. 15 Los sacerdotes no deben permitir que los israelitas contaminen las ofrendas sagradas que llevan al Señor 16 dejando que personas no autorizadas las coman. Eso los haría culpables y deberán pagar compensación. Yo soy el Señor quien los hace santos».

Ofrendas dignas e indignas

17 El Señor le dijo a Moisés: 18 «Da a Aarón, a sus hijos y a todos los israelitas estas instrucciones; son aplicables tanto para los israelitas de nacimiento como para los extranjeros que viven entre ustedes.

»Si presentas una ofrenda quemada al Señor, ya sea para cumplir un voto o como una ofrenda voluntaria, 19 serás aceptado únicamente si la ofrenda es un animal macho sin defecto. Podrá ser un toro, un carnero o un chivo. 20 No presentes un animal con defectos, porque el Señor no lo aceptará a tu favor.

21 »Si presentas al Señor una ofrenda de paz de la manada o del rebaño, ya sea para cumplir un voto o como ofrenda voluntaria, deberás ofrecer un animal perfecto. No se permite que tenga ninguna clase de defecto. 22 No debes ofrecer un animal ciego, cojo o herido, o que tenga una verruga, llagas en la piel o costras. Nunca ofrecerás tales animales al Señor sobre el altar como ofrendas especiales. 23 Si un toro o un cordero tuviera una pata más larga o más corta que las demás, se podrá presentar como una ofrenda voluntaria, pero no como una ofrenda para cumplir un voto. 24 Tampoco presentarás al Señor un animal que tenga los testículos dañados o que esté castrado. No harás esto en tu propia tierra, 25 y no deberás aceptar animales así de los extranjeros y luego ofrecerlos como sacrificio a tu Dios. Dichos animales no serán aceptados a tu favor, porque están mutilados o tienen defectos».

26 El Señor le dijo a Moisés: 27 «Cuando nazca un ternero, un cordero o un cabrito, deberá permanecer al lado de su madre durante siete días. A partir del octavo día será aceptable como una ofrenda especial para el Señor. 28 No matarás a una cría y a su madre en el mismo día, ya sea de la manada o del rebaño. 29 Cuando lleves una ofrenda de agradecimiento al Señor, sacrifícala de la forma apropiada para que seas aceptado. 30 Cómete todo el animal sacrificado en el día que lo presentes. No dejes nada del animal para la mañana siguiente. Yo soy el Señor.

31 »Debes guardar fielmente todos mis mandatos poniéndolos en práctica, porque yo soy el Señor. 32 No deshonres mi santo nombre, porque demostraré mi santidad entre el pueblo de Israel. Yo soy el Señor quien te hace santo. 33 Yo fui el que te rescató de la tierra de Egipto para ser tu Dios. Yo soy el Señor».

Festivales establecidos

23 El Señor le dijo a Moisés: «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel. Estos son los festivales establecidos por el Señor, los cuales ustedes proclamarán como días oficiales de asamblea santa.

»Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo es un día de descanso absoluto, un día oficial de asamblea santa. Es el día de descanso del Señor, y tendrás que guardarlo dondequiera que vivas.

»Además del día de descanso, estos son los festivales establecidos por el Señor, los días oficiales para asamblea santa que deberán celebrarse en las fechas señaladas cada año.

La Pascua y el Festival de los Panes sin Levadura

»La Pascua del Señor comienza a la caída del sol en el día catorce del primer mes. Al día siguiente, el día quince del mes, comenzarás a celebrar el Festival de los Panes sin Levadura. Este festival en honor al Señor continúa por siete días, y durante ese tiempo, tendrás que preparar el pan que comas sin levadura. El primer día del festival, todo el pueblo dejará el trabajo habitual y celebrará un día oficial de asamblea santa. Durante siete días deberás presentar ofrendas especiales al Señor. Al séptimo día, nuevamente el pueblo dejará todo su trabajo habitual para celebrar un día oficial de asamblea santa».

Celebración de la Primera Cosecha

Entonces el Señor le dijo a Moisés: 10 «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel. Cuando entres en la tierra que te doy y recojas la primera cosecha, lleva al sacerdote el primer manojo de tu primera cosecha de grano. 11 Al día siguiente del día de descanso, el sacerdote la levantará ante el Señor a fin de que sea aceptada a tu favor. 12 Ese mismo día deberás sacrificar un cordero de un año sin defecto como una ofrenda quemada al Señor. 13 También presentarás una ofrenda de grano de cuatro litros de harina selecta humedecida con aceite de oliva. Será una ofrenda especial, un aroma agradable al Señor. Además, debes ofrecer un litro de vino como ofrenda líquida. 14 No comas pan ni grano tostado o fresco antes de llevar la ofrenda a tu Dios. Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá de generación en generación dondequiera que vivas.

El Festival de la Cosecha

15 »A partir del día que sigue al día de descanso—el día en que lleves el manojo de grano para que sea levantado como una ofrenda especial—contarás siete semanas completas. 16 Cuenta hasta el día después del séptimo día de descanso, estos son cincuenta días después. Entonces presentarás al Señor una ofrenda de grano nuevo. 17 Desde dondequiera que vivas, llevarás dos panes para ser levantados delante del Señor como ofrenda especial. Prepara cada uno de los panes con cuatro litros de harina selecta, y hornéalos con levadura. Serán una ofrenda al Señor de la primera de tus cosechas. 18 Junto con el pan, presenta siete corderos de un año sin defecto, un becerro y dos carneros como ofrendas quemadas al Señor. Estas ofrendas quemadas, junto con las ofrendas de grano y las ofrendas líquidas, serán una ofrenda especial, un aroma agradable al Señor. 19 Luego deberás ofrecer un chivo como ofrenda por el pecado y dos corderos de un año como ofrenda de paz.

20 »El sacerdote levantará los dos corderos como una ofrenda especial al Señor, junto con los panes que representan la primera de las cosechas. Estas ofrendas, que son santas para el Señor, les pertenecen a los sacerdotes. 21 Ese mismo día será proclamado un día oficial de asamblea santa, un día en que no harás ningún trabajo habitual. Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá de generación en generación dondequiera que vivas.

22 »Cuando recojas las cosechas de tu tierra, no siegues el grano en las orillas de tus campos ni levantes lo que caiga de los segadores. Déjalo para los pobres y los extranjeros que viven entre ustedes. Yo soy el Señor tu Dios».

El Festival de las Trompetas

23 El Señor le dijo a Moisés: 24 «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: el primer día del mes señalado, a principios del otoño, guardarás un día de descanso absoluto. Será un día oficial de asamblea santa, un día conmemorado con toques fuertes de trompeta. 25 No harás ningún trabajo habitual en ese día. En cambio, deberás presentar ofrendas especiales al Señor».

El Día del Perdón

26 El Señor le dijo a Moisés: 27 «Asegúrate de celebrar el Día del Perdón el décimo día del mismo mes, nueve días después del Festival de las Trompetas. Lo celebrarás como día oficial de asamblea santa, un día para negarte a ti mismo y presentar ofrendas especiales al Señor. 28 No hagas ningún trabajo durante todo el día porque es el Día del Perdón, cuando se presentan ofrendas de purificación por ti, para hacerte justo ante el Señor tu Dios. 29 Los que no se nieguen a sí mismos en ese día serán excluidos del pueblo de Dios; 30 y yo destruiré a aquellos de entre ustedes que hagan algún trabajo en ese día. 31 ¡No deberás hacer ningún trabajo en absoluto! Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá de generación en generación dondequiera que vivas. 32 Este será un día de descanso absoluto, y en ese día debes negarte a ti mismo. Este día de descanso comenzará a la caída del sol del noveno día del mes y se extenderá hasta la caída del sol del décimo día».

El Festival de las Enramadas

33 El Señor le dijo a Moisés: 34 «Da las siguientes instrucciones al pueblo de Israel: empieza a celebrar el Festival de las Enramadas el día quince del mes señalado, cinco días después del Día del Perdón. Este festival en honor al Señor durará siete días. 35 El primer día del festival deberás proclamar un día oficial de asamblea santa, en el cual no harás ningún trabajo habitual. 36 Durante siete días presentarás ofrendas especiales al Señor. El octavo día es otro día santo en el que presentarás tus ofrendas especiales al Señor. Esta será una ocasión solemne, y en ese día no se permite ningún trabajo habitual.

37 »(Estos son los festivales establecidos por el Señor. Los celebrarás cada año como días oficiales de asamblea santa presentando ofrendas especiales al Señor—ofrendas quemadas, ofrendas de grano, sacrificios y ofrendas líquidas—cada una en su debido día. 38 Tendrán que celebrar estos festivales además de los días de descanso habituales del Señor. Las ofrendas también son adicionales a las ofrendas personales, a las ofrendas que das para cumplir tus votos y a las ofrendas voluntarias que le presentas al Señor).

39 »Recuerda que este festival de siete días en honor al Señor—el Festival de las Enramadas—comienza el día quince del mes establecido, después que hayas cosechado todo lo que produce la tierra. El primer y el octavo día del festival serán días para descansar completamente. 40 El primer día, recogerás ramas de árboles hermosos: pueden ser hojas de palmeras, ramas de árboles frondosos y de sauces que crecen junto a los arroyos. Luego celebra con alegría ante el Señor tu Dios durante siete días. 41 Deberás celebrar este festival al Señor cada año durante siete días. Esta es una ley perpetua para ti, que se cumplirá en el mes establecido de generación en generación. 42 Durante siete días deberás vivir en pequeñas enramadas. Todos los israelitas de nacimiento deberán vivir en enramadas. 43 Esto le recordará a cada nueva generación de israelitas que yo hice que sus antepasados vivieran en enramadas cuando los rescaté de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor tu Dios».

44 Así que Moisés les dio a los israelitas estas instrucciones acerca de los festivales anuales del Señor.

 

 

SALMOS 37

Salmo de David.

37 No te inquietes a causa de los malvados
    ni tengas envidia de los que hacen lo malo.
Pues como la hierba, pronto se desvanecen;
    como las flores de primavera, pronto se marchitan.

Confía en el Señor y haz el bien;
    entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.
Deléitate en el Señor,
    y él te concederá los deseos de tu corazón.

Entrega al Señor todo lo que haces;
    confía en él, y él te ayudará.
Él hará resplandecer tu inocencia como el amanecer,
    y la justicia de tu causa brillará como el sol de mediodía.

Quédate quieto en la presencia del Señor,
    y espera con paciencia a que él actúe.
No te inquietes por la gente mala que prospera,
    ni te preocupes por sus perversas maquinaciones.

¡Ya no sigas enojado!
    ¡Deja a un lado tu ira!
No pierdas los estribos,
    que eso únicamente causa daño.
Pues los perversos serán destruidos,
    pero los que confían en el Señor poseerán la tierra.

10 Pronto los perversos desaparecerán;
    por más que los busques, no los encontrarás.
11 Los humildes poseerán la tierra
    y vivirán en paz y prosperidad.

12 Los malvados conspiran contra los justos;
    les gruñen de manera desafiante.
13 Pero el Señor simplemente se ríe,
    porque ve que el día de su juicio se acerca.

14 Los perversos sacan sus espadas
    y ponen cuerdas a sus arcos
para matar al pobre y al oprimido,
    para masacrar a los que hacen lo correcto.
15 Pero sus espadas atravesarán su propio corazón,
    y se les quebrarán los arcos.

16 Es mejor ser justo y tener poco
    que ser malvado y rico.
17 Pues la fuerza de los malvados será destrozada,
    pero el Señor cuida a los justos.

18 Día a día el Señor cuida a los inocentes,
    y ellos recibirán una herencia que permanece para siempre.
19 No serán avergonzados en tiempos difíciles;
    tendrán más que suficiente aun en tiempo de hambre.

20 Pero los perversos morirán;
    los enemigos del Señor son como las flores del campo,
    desaparecerán como el humo.

21 Los perversos piden prestado y nunca pagan,
    pero los justos dan con generosidad.
22 Los bendecidos por el Señor poseerán la tierra,
    pero aquellos a quienes él maldice, morirán.

23 El Señor dirige los pasos de los justos;
    se deleita en cada detalle de su vida.
24 Aunque tropiecen, nunca caerán,
    porque el Señor los sostiene de la mano.

25 Una vez fui joven, ahora soy anciano,
    sin embargo, nunca he visto abandonado al justo
    ni a sus hijos mendigando pan.
26 Los justos siempre prestan con generosidad
    y sus hijos son una bendición.

27 Aléjate del mal y haz el bien,
    y vivirás en la tierra para siempre.
28 Pues el Señor ama la justicia
    y nunca abandonará a los justos.

Los mantendrá a salvo para siempre,
    pero los hijos de los perversos morirán.
29 Los justos poseerán la tierra
    y vivirán allí para siempre.

30 Los justos ofrecen buenos consejos;
    enseñan a diferenciar entre lo bueno y lo malo.
31 Han hecho suya la ley de Dios,
    por eso, nunca resbalarán de su camino.

32 Los malvados esperan en emboscada a los justos,
    en busca de una excusa para matarlos.
33 Pero el Señor no permitirá que los perversos tengan éxito
    ni que los justos sean condenados cuando los lleven a juicio.

34 Pon tu esperanza en el Señor
    y marcha con paso firme por su camino.
Él te honrará al darte la tierra
    y verás destruidos a los perversos.

35 He visto a gente malvada y despiadada
    florecer como árboles en tierra fértil.
36 Pero cuando volví a mirar, ¡habían desaparecido!
    ¡Aunque los busqué, no pude encontrarlos!

37 Miren a los que son buenos y honestos,
    porque a los que aman la paz les espera un futuro maravilloso.
38 Pero los rebeldes serán destruidos;
    para ellos no hay futuro.

39 El Señor rescata a los justos;
    él es su fortaleza en tiempos de dificultad.
40 El Señor los ayuda;
    los rescata de los malvados.
Él salva a los justos,
    y ellos encuentran refugio en él.

 

 

Te invitamos a complementar esta lectura con el siguiente video.

Dios tiene la misión de eliminar el mal de su mundo bueno, junto con todos sus efectos corrosivos. Sin embargo, quiere hacerlo de una forma que no implique eliminar a los seres humanos. En este video sobre el sacrificio y la expiación, rastreamos el tema de la "cobertura" que Dios realiza sobre el mal humano mediante sacrificios de animales que, en última instancia, apuntan a Jesús y a su muerte y resurrección.


 


4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES