Julio 29 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 189
EZEQUIEL 13 – 1
Juicio contra los falsos profetas
13 Después
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, profetiza contra los falsos profetas de Israel que inventan sus propias
profecías. Diles: “Escuchen la palabra del Señor. 3 Esto
dice el Señor Soberano: ‘¡Qué aflicción les espera a los falsos
profetas que siguen su propia imaginación y no han visto absolutamente nada!’”.
4 »Oh
pueblo de Israel, estos profetas tuyos son como chacales que escarban en las
ruinas. 5 No han hecho nada para reparar las
grietas de las murallas que rodean la nación. No la han ayudado a mantenerse
firme en la batalla el día del Señor. 6 En
cambio, han mentido y han hecho predicciones falsas. Dicen: “Este mensaje es
del Señor”, aunque el Señor nunca los envió. ¡Y todavía esperan
que el Señor cumpla las profecías de ellos! 7 ¿No
son acaso totalmente falsas sus visiones si ustedes afirman: “Este mensaje es
del Señor”, cuando yo ni siquiera les he hablado?
8 »Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: lo que ustedes afirman es
falso y sus visiones son mentira, por eso yo me pondré en contra de ustedes,
dice el Señor Soberano. 9 Alzaré mi puño
contra todos los profetas que tengan visiones falsas y hagan predicciones
mentirosas, y serán expulsados de la comunidad de Israel. Tacharé sus nombres
de los registros de Israel, y jamás volverán a pisar su propia tierra. Entonces
ustedes sabrán que yo soy el Señor Soberano.
10 »Esto
ocurrirá porque estos profetas malvados engañan a mi pueblo cuando dicen: “Todo
está en paz”, ¡pero en realidad no hay paz en absoluto! Es como si el pueblo
hubiera construido un muro frágil, ¡y estos profetas pretenden reforzarlo
cubriéndolo con cal! 11 Diles a esos que pintan con
cal que pronto se les derrumbará el muro. Una lluvia torrencial debilitará sus
cimientos; fuertes tormentas de granizo y vientos impetuosos lo
demolerán. 12 Entonces, cuando caiga el muro, la
gente exclamará: “¿Qué pasó con la cal que pusieron ustedes?”.
13 »Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: arrasaré su muro blanqueado
con una tormenta de indignación, una gran inundación de enojo y una granizada
de furia. 14 Derribaré su muro hasta los cimientos
y cuando caiga los aplastará a ustedes. Entonces sabrán que yo soy
el Señor. 15 Por fin se saciará mi enojo
contra el muro y quienes lo blanquearon con cal. Luego les diré a ustedes: “Ya
desaparecieron el muro y quienes lo blanquearon con cal. 16 Eran
los profetas mentirosos que afirmaban que la paz llegaría a Jerusalén, cuando
no había paz. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!”.
Juicio contra las falsas profetisas
17 »Ahora,
hijo de hombre, denuncia a las mujeres que profetizan según su propia
imaginación. 18 Esto dice el Señor Soberano:
“Qué aflicción les espera a ustedes, mujeres, que atrapan el alma de mi pueblo,
tanto de los jóvenes como de los mayores. Les atan amuletos mágicos en las
muñecas y les dan velos mágicos para la cabeza. ¿Acaso piensan que pueden
atrapar a otros sin provocar su propia destrucción? 19 Ustedes
me deshonran delante de mi pueblo por unos puñados de cebada o un trozo de pan.
Al mentirle a mi pueblo—que disfruta de las mentiras—, ustedes matan a quienes
no deben morir y prometen vida a quienes no deben vivir”.
20 »Esto
dice el Señor Soberano: “Estoy en contra de sus amuletos mágicos,
esos que se usan para atrapar a mi pueblo como a pájaros. Yo se los arrancaré
de los brazos y liberaré a mi pueblo como se libera a un pájaro de la
jaula. 21 Les quitaré los velos mágicos y rescataré
a mi pueblo de las garras de ustedes. Ellos ya no serán más sus víctimas.
Entonces ustedes sabrán que yo soy el Señor. 22 Con
sus mentiras desalentaron a los justos, pero yo no quería que estuvieran
tristes; ustedes alentaron a los perversos al prometerles vida, aunque ellos
continuaran pecando. 23 Por todo eso, ustedes ya no
hablarán de visiones que jamás vieron ni harán más predicciones. Pues yo
rescataré a mi pueblo de sus garras. Entonces ustedes sabrán que yo soy
el Señor”».
Idolatría de los líderes de Israel
14 Después
me visitaron algunos de los líderes de Israel y, mientras estaban sentados
conmigo, 2 recibí este mensaje
del Señor: 3 «Hijo de hombre, estos líderes
han levantado ídolos en su corazón. Se han entregado a cosas que los harán
caer en pecado. ¿Por qué habría de escuchar sus peticiones? 4 Diles:
“Esto dice el Señor Soberano: ‘Los israelitas han levantado ídolos en
su corazón y han caído en pecado y después corren a consultar a un profeta. Así
que yo, el Señor, les daré la clase de respuesta que merece su gran
idolatría, 5 a fin de conquistar la mente y el
corazón de mi pueblo que me ha abandonado para rendir culto a sus ídolos
detestables’”.
6 »Por
lo tanto, diles a los israelitas: “Esto dice el Señor Soberano:
‘Arrepiéntanse y abandonen sus ídolos, y dejen de cometer ya sus pecados
detestables. 7 Yo, el Señor, les responderé a
todos—sean israelitas o extranjeros—los que me rechazan y levantan ídolos en su
corazón y así caen en pecado, y después van a consultar a un profeta en busca
de mi consejo. 8 Me pondré en contra de esas
personas y haré de ellas un ejemplo espantoso cuando las elimine de mi pueblo.
Entonces ustedes sabrán que yo soy el Señor.
9 »”’Además,
si un profeta es engañado para que dé un mensaje, es porque yo, el Señor,
engañé a ese profeta. Alzaré mi puño contra esos profetas y los eliminaré de la
comunidad de Israel. 10 Tanto los falsos profetas
como quienes los consultan serán castigados por sus pecados. 11 De
este modo, los israelitas aprenderán a no alejarse de mí y por tanto a no
contaminarse con el pecado. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. ¡Yo,
el Señor Soberano, he hablado!’”».
Certeza del castigo del Señor
12 Luego
recibí este mensaje del Señor: 13 «Hijo de
hombre, supongamos que los habitantes de un país pecaran contra mí y yo alzara
mi puño para aplastarlos al cortarles la provisión de alimento y al hacerles
pasar un hambre que destruyera tanto a personas como a animales. 14 Aunque
Noé, Daniel y Job estuvieran allí, su justicia los salvaría solo a ellos y no a
ningún otro, dice el Señor Soberano.
15 »O
supongamos que yo les enviara animales salvajes que invadieran el país, mataran
a los habitantes y dejaran la tierra desolada y demasiado peligrosa para ser
transitada. 16 Tan cierto como que yo vivo, dice
el Señor Soberano, aunque esos tres hombres estuvieran allí, no
podrían salvar ni a sus hijos ni a sus hijas. Se salvarían solo ellos tres,
pero la tierra quedaría desolada.
17 »O
supongamos que yo provocara guerra contra el país y mandara ejércitos enemigos
para destruir tanto a personas como a animales. 18 Tan
cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, aunque esos tres
hombres estuvieran allí, no podrían salvar ni a sus hijos ni a sus hijas. Solo
ellos tres se salvarían.
19 »O
supongamos que yo derramara mi furia y enviara una epidemia al país que matara
tanto a personas como a animales. 20 Tan cierto
como que yo vivo, dice el Señor Soberano, aunque Noé, Daniel y Job
estuvieran allí, no podrían salvar ni a sus hijos ni a sus hijas. Solo ellos
tres se salvarían por causa de su justicia.
21 »Ahora
esto dice el Señor Soberano: ¡qué terrible será cuando estos cuatro
castigos espantosos caigan sobre Jerusalén—guerra, hambre, animales salvajes y
enfermedades—y destruyan a todos sus habitantes y a los animales! 22 Sin
embargo, habrá sobrevivientes, quienes vendrán aquí, desterrados como ustedes
en Babilonia. Ustedes verán con sus propios ojos lo perversos que ellos son y
entonces no se sentirán tan mal por lo que hice en Jerusalén. 23 Cuando
se reúnan con ellos y vean cómo se comportan, entenderán que lo que hice a
Israel no fue sin motivo. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!».
Jerusalén, una vid inútil
15 Luego
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, ¿cómo se compara una vid con un árbol? ¿Es la madera de una vid tan
útil como la de un árbol? 3 ¿Sirve su madera para
hacer objetos, como ganchos para colgar ollas y sartenes? 4 No,
solo sirve para leña y aun como leña se consume demasiado rápido. 5 ¡Las
vides son inútiles antes y después de arrojarlas al fuego!
6 »Esto
dice el Señor Soberano: los habitantes de Jerusalén son como vides
que crecen entre los árboles del bosque. Dado que son inútiles, los arrojé al
fuego para que se quemen. 7 Si escapan de un fuego,
me encargaré de que caigan en otro. Cuando me ponga en su contra, ustedes
sabrán que yo soy el Señor. 8 Haré que el país
quede desolado porque mi pueblo me ha sido infiel. ¡Yo,
el Señor Soberano, he hablado!».
SALMOS 34
Salmo de David, acerca de cuando se
hizo pasar por loco frente a Abimelec, quien lo echó de su presencia.
34 Alabaré al Señor en todo
tiempo;
a cada momento pronunciaré sus alabanzas.
2 Solo en el Señor me jactaré;
que todos los indefensos cobren ánimo.
3 Vengan, hablemos de las grandezas del Señor;
exaltemos juntos su nombre.
4 Oré
al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores.
5 Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría;
ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro.
6 En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó;
me salvó de todas mis dificultades.
7 Pues el ángel del Señor es un guardián;
rodea y defiende a todos los que le temen.
8 Prueben
y vean que el Señor es bueno;
¡qué alegría para los que se refugian en él!
9 Teman al Señor, ustedes los de su pueblo santo,
pues los que le temen tendrán todo lo que necesitan.
10 Hasta los leones jóvenes y fuertes a veces pasan hambre,
pero a los que confían en el Señor no les
faltará ningún bien.
11 Vengan,
hijos míos, y escúchenme,
y les enseñaré a temer al Señor.
12 ¿Quieres vivir una vida
larga y próspera?
13 ¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal
y tus labios de decir mentiras!
14 Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y esfuérzate por mantenerla.
15 Los
ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno;
sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio.
16 Pero el Señor aparta su rostro de los que hacen lo
malo;
borrará todo recuerdo de ellos de la faz de la tierra.
17 El Señor oye a los suyos cuando claman a él por
ayuda;
los rescata de todas sus dificultades.
18 El Señor está cerca de los que tienen quebrantado
el corazón;
él rescata a los de espíritu destrozado.
19 La
persona íntegra enfrenta muchas dificultades,
pero el Señor llega al rescate en cada
ocasión.
20 Pues el Señor protege los huesos de los justos;
¡ni uno solo es quebrado!
21 Sin
duda, la calamidad destruirá a los perversos,
y los que odian a los justos serán castigados.
22 Pero el Señor redimirá a los que le sirven;
ninguno que se refugie en él será condenado.
Iniquidad
es una palabra bíblica que muy poca gente utiliza ya, ¡y qué aún menos gente
sabe lo que significa! En este video, analizaremos el significado de esta
palabra en hebreo antiguo, y descubriremos una forma completamente nueva de
pensar sobre nuestras decisiones egoístas y sus consecuencias.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”