Agosto 05 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 196
EZEQUIEL 34 – 36
Los pastores de Israel
34 Después
recibí este mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, profetiza contra los pastores, los líderes de Israel. Dales este
mensaje de parte del Señor Soberano: “¡Qué aflicción les espera a
ustedes, pastores, que se alimentan a sí mismos en lugar de alimentar a sus
rebaños! ¿Acaso los pastores no deben alimentar a sus ovejas? 3 Ustedes
beben la leche, se visten con la lana y matan a los mejores animales, pero
dejan que sus rebaños pasen hambre. 4 No han
cuidado de las débiles; no se han ocupado de las enfermas ni han vendado las
heridas; no salieron a buscar a las descarriadas y perdidas. En cambio, las
gobernaron con mano dura y con crueldad. 5 Por eso
mis ovejas se dispersaron sin pastor y son presa fácil de cualquier animal
salvaje. 6 Han deambulado por todas las montañas y
las colinas sobre la faz de la tierra; sin embargo, nadie salió a buscarlas.
7 »”Por
lo tanto, pastores, oigan la palabra del Señor: 8 tan
cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, ustedes abandonaron
a mi rebaño y lo expusieron al ataque de toda clase de animales salvajes.
Aunque ustedes eran mis pastores, no salieron a buscar a mis ovejas cuando
ellas se extraviaron. Se ocuparon de sí mismos y dejaron que las ovejas pasaran
hambre. 9 Por lo tanto, pastores, oigan la palabra
del Señor. 10 Esto dice el Señor Soberano:
ahora me declaro enemigo de esos pastores y los haré responsables de lo que le
sucedió a mi rebaño. Les quitaré el derecho de alimentar al rebaño y no dejaré
que sigan alimentándose a sí mismos. Rescataré de su boca a mi rebaño; las
ovejas ya no serán su presa.
El buen pastor
11 »”Esto
dice el Señor Soberano: yo mismo saldré a buscar a mis ovejas y las
encontraré. 12 Seré como un pastor que busca al
rebaño esparcido. Encontraré a mis ovejas y las rescataré de todos los lugares
por donde quedaron esparcidas ese día oscuro y nublado. 13 Las
sacaré de entre los demás pueblos y naciones y las traeré de regreso a casa, a
su propia tierra. Las alimentaré en las montañas de Israel, junto a los ríos y
en todos los lugares habitados. 14 Así es, les daré
buenos pastizales en las altas colinas de Israel. Descansarán en lugares
agradables y se alimentarán con los abundantes pastizales verdes de las
colinas. 15 Yo mismo cuidaré de mis ovejas y les
daré un lugar para que se recuesten en paz, dice
el Señor Soberano. 16 Buscaré a mis
perdidas y las traeré sanas y salvas de regreso a casa. Vendaré a las heridas y
fortaleceré a las débiles. Sin embargo, destruiré a las gordas y poderosas; ¡a
ellas también les daré de comer, pero juicio!
17 »”En
cuanto a ti, rebaño mío, esto dice el Señor Soberano a su pueblo:
juzgaré entre un animal del rebaño y otro, y separaré a las ovejas de las
cabras. 18 ¿No les basta quedarse con los mejores
pastizales? ¿También tienen que pisotear lo que queda? ¿No les basta con beber
el agua cristalina? ¿También tienen que enturbiar con las patas el resto del
agua? 19 ¿Por qué mi rebaño tiene que comer lo que
ustedes han pisoteado y beber el agua que han ensuciado?
20 »”Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: sin duda alguna, juzgaré entre
las ovejas gordas y las ovejas escuálidas. 21 Pues
ustedes, las ovejas gordas, han empujado, embestido y desplazado a mi rebaño
enfermo y hambriento hasta esparcirlo por tierras lejanas. 22 Así
que yo rescataré a mi rebaño y ya no será maltratado. Juzgaré entre un animal
del rebaño y otro. 23 Sobre ellos pondré un solo
pastor, a mi siervo David. Él las alimentará y será su pastor. 24 Yo,
el Señor, seré su Dios y mi siervo David será un príncipe en medio de mi
pueblo. ¡Yo, el Señor, he hablado!
Pacto de paz del Señor
25 »”Haré
un pacto de paz con mi pueblo y alejaré de la tierra a los animales peligrosos.
Entonces los israelitas podrán acampar seguros en los lugares más silvestres y
dormir sin temor en el bosque. 26 Bendeciré a mi
pueblo y a sus hogares alrededor de mi colina sagrada. En la temporada oportuna
les enviaré las lluvias que necesiten; habrá lluvias de bendición. 27 Los
huertos y los campos de mi pueblo darán cosechas abundantes y todos vivirán
seguros. Una vez que yo rompa las cadenas de su esclavitud y los rescate de
quienes los esclavizaron, entonces ellos sabrán que yo soy el Señor. 28 Ya
no serán presa de otras naciones, ni animales salvajes los devorarán. Vivirán
seguros y nadie los atemorizará.
29 »”Haré
que su tierra sea famosa por sus cosechas, para que mi pueblo nunca más pase
hambre ni sufra los insultos de naciones extranjeras. 30 De
ese modo, sabrán que yo, el Señor su Dios, estoy con ellos y sabrán
que ellos—los israelitas—son mi pueblo, dice el Señor Soberano. 31 Ustedes
son mi rebaño, las ovejas de mi prado. Ustedes son mi pueblo y yo soy su Dios.
¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!”».
Mensaje para Edom
35 Nuevamente
recibí un mensaje del Señor: 2 «Hijo de
hombre, ponte de cara al monte Seir y profetiza contra sus habitantes. 3 Dales
este mensaje de parte del Señor Soberano:
»“Oh monte Seir, yo soy tu enemigo
y levantaré mi puño contra ti
para destruirte por completo.
4 Demoleré tus ciudades
y te dejaré desolado.
Entonces sabrás que yo soy el Señor.
5 »”Tu
eterno odio por los israelitas te llevó a masacrarlos cuando estaban
indefensos, cuando ya los había castigado por todos sus pecados. 6 Tan
cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, ya que no muestras
rechazo alguno a la sangre, te daré tu propio baño de sangre. ¡Ahora te toca a
ti! 7 Haré del monte Seir una desolación total;
mataré a los que traten de escapar y a cualquiera que regrese. 8 Llenaré
tus montes con los cadáveres. Tus colinas, valles y barrancos se colmarán de
gente masacrada a espada. 9 Te dejaré desolado para
siempre; tus ciudades jamás se reconstruirán. Entonces sabrás que yo soy
el Señor.
10 »”Pues
dijiste: ‘Los territorios de Israel y Judá serán míos; me apoderaré de ellos.
¡Qué me importa que el Señor esté allí!’. 11 Por
lo tanto, tan cierto como que yo vivo, dice el Señor Soberano, te
pagaré todos tus actos de enojo con los míos. Te castigaré por todos tus actos
de enojo, envidia y odio; y me daré a conocer a Israel por medio de lo que
yo te haga a ti. 12 Entonces sabrás que yo,
el Señor, he oído cada palabra de desprecio que pronunciaste contra los
montes de Israel. Pues dijiste: ‘¡Están desolados; nos fueron entregados para
que los comamos!’. 13 ¡Al decir eso, se jactaron
con arrogancia contra mí y lo oí todo!
14 »”Esto
dice el Señor Soberano: todo el mundo se alegrará cuando te deje
hecho un lugar desolado. 15 Tú te alegraste cuando
el territorio de Israel fue devastado. ¡Ahora yo me alegraré de tu desolación!
¡Serán exterminados, ustedes, pueblo del monte Seir y todos los que viven en
Edom! Entonces sabrán que yo soy el Señor”.
Restauración de Israel
36 »Hijo
de hombre, profetiza a los montes de Israel y dales este mensaje: “¡Oh montañas
de Israel, oigan la palabra del Señor! 2 Esto
dice el Señor Soberano: sus enemigos se mofaron de ustedes diciendo:
‘¡Ajá, ahora las alturas antiguas nos pertenecen!’”. 3 Por
lo tanto, hijo de hombre, da este mensaje a los montes de Israel de parte
del Señor Soberano: “Sus enemigos los atacaron por todas partes, los
hicieron propiedad de muchas naciones y objeto de mucha burla y calumnia. 4 Por
lo tanto, montes de Israel, oigan la palabra del Señor Soberano. Él
habla a las colinas y a los montes; a los barrancos y a los valles; a las
asoladas tierras baldías y a las ciudades abandonadas de hace tiempo, que
fueron destruidas y burladas por naciones vecinas. 5 Esto
dice el Señor Soberano: el enojo de mis celos arde contra esas
naciones, especialmente contra Edom, porque me trataron con total desprecio
cuando, con aires de triunfo, se apoderaron de mi tierra y la tomaron como
botín”.
6 »Por
lo tanto, profetiza a las colinas y a los montes, a los barrancos y a los
valles de Israel. Esto dice el Señor Soberano: “Estoy furioso porque
pasaron vergüenza ante las naciones vecinas. 7 Por
lo tanto, esto dice el Señor Soberano: he jurado solemnemente que
pronto esas naciones tendrán que soportar su propia vergüenza.
8 »”Sin
embargo, los montes de Israel producirán abundantes cosechas de frutos para mi
pueblo, ¡que ya pronto regresará a casa! 9 Ya ven,
ustedes me importan y les prestaré atención. Su suelo será arado y se sembrarán
cultivos. 10 Aumentaré en gran manera la población
de Israel y las ciudades en ruinas se reconstruirán y se llenarán de
gente. 11 No solo aumentaré el número de
habitantes, sino también de animales. Oh montes de Israel, traeré gente para
que vuelva a habitarlos. Los haré aún más prósperos que antes. Así sabrán que
yo soy el Señor. 12 Haré que mi pueblo vuelva
a transitarlos y ustedes formarán parte de su territorio. Nunca más privarán
ustedes a mi pueblo de sus hijos.
13 »”Esto
dice el Señor Soberano: las demás naciones se mofan de ti al decir:
‘¡Israel es una tierra que devora a su propia gente y deja a la nación sin
hijos!’; 14 pero nunca más devorarás a tu gente ni
los dejarás sin hijos, dice el Señor Soberano. 15 No
permitiré que oigas los insultos de las otras naciones y ellas dejarán de
burlarse de ti. No serás una tierra que provoque la caída de su propia nación,
dice el Señor Soberano”».
16 Luego
recibí este otro mensaje del Señor: 17 «Hijo
de hombre, cuando los israelitas vivían en su propia tierra, la contaminaron
con su mala manera de vivir. Para mí, su conducta fue tan impura como el paño
menstrual de una mujer. 18 Contaminaron la tierra
con homicidios y con la adoración de ídolos, por eso derramé mi furia
sobre ellos. 19 Los esparcí por varios países a fin
de castigarlos por su mala manera de vivir; 20 pero
esparcidos entre las naciones, deshonraron mi santo nombre. Pues las naciones
decían: “¡Estos son el pueblo del Señor, pero él no pudo protegerlos en su
propia tierra!”. 21 Entonces me preocupé por mi
santo nombre, al cual mi pueblo trajo vergüenza entre las naciones.
22 »Por
lo tanto, da este mensaje a los israelitas de parte
del Señor Soberano: “Los llevaré de regreso a su tierra, pero no
porque lo merezcan, sino para proteger mi santo nombre, que deshonraron
mientras estaban esparcidos entre las naciones. 23 Mostraré
cuán santo es mi gran nombre, el nombre que deshonraron entre las naciones.
Cuando revele mi santidad por medio de ustedes ante los ojos de las naciones,
dice el Señor Soberano, entonces ellas sabrán que yo soy
el Señor. 24 Pues los recogeré de entre todas
las naciones y los haré regresar a su tierra.
25 »”Entonces
los rociaré con agua pura y quedarán limpios. Lavaré su inmundicia y dejarán de
rendir culto a ídolos. 26 Les daré un corazón nuevo
y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de
piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. 27 Pondré
mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer
mis ordenanzas.
28 »”Vivirán
en Israel, la tierra que hace mucho tiempo di a sus antepasados. Ustedes serán
mi pueblo y yo seré su Dios. 29 Los limpiaré de su
conducta inmunda. Les daré buenas cosechas de grano y no enviaré más hambrunas
a su tierra. 30 Les daré abundantes cosechas de sus
árboles frutales y sus campos, y nunca más las naciones vecinas podrán burlarse
de su tierra a causa de las hambrunas. 31 Entonces
recordarán los pecados que cometieron en el pasado y se avergonzarán de ustedes
mismos por todas las cosas detestables que hicieron. 32 Sin
embargo, recuerden, dice el Señor Soberano, que no lo hago porque lo
merezcan. ¡Oh Israel, pueblo mío, ustedes deberían estar totalmente
avergonzados por todo lo que hicieron!
33 »”Esto
dice el Señor Soberano: cuando yo los limpie de sus pecados, volveré
a poblar sus ciudades y se reconstruirán las ruinas. 34 Los
campos que estaban vacíos y desolados, a la vista de todos, se cultivarán de
nuevo. 35 Cuando los regrese a su tierra, la gente
dirá: ‘¡Esta tierra era baldía y ahora se parece al jardín del Edén! ¡Las
ciudades abandonadas y en ruinas ahora tienen murallas fuertes y están llenas
de gente!’. 36 Entonces las naciones vecinas que
hayan sobrevivido sabrán que yo, el Señor, reedifiqué lo que estaba en
ruinas y volví a sembrar la tierra baldía. Pues yo, el Señor, lo he dicho,
y cumpliré mi palabra.
37 »”Esto
dice el Señor Soberano: estoy dispuesto a escuchar las oraciones de
Israel y a aumentar su población como un rebaño. 38 Los
israelitas serán tan numerosos como los rebaños sagrados que llenan las calles
de Jerusalén en tiempos de los festivales. Las ciudades que estaban en ruinas
estarán repletas de gente una vez más y todos sabrán que yo soy
el Señor”».
SALMOS 41
Para el director del coro: salmo de
David.
41 ¡Qué
alegría hay para los que tratan bien a los pobres!
El Señor los rescata cuando están en apuros.
2 El Señor los protege
y los mantiene con vida;
los prospera en la tierra
y los rescata de sus enemigos.
3 El Señor los atiende cuando están enfermos
y les devuelve la salud.
4 «Oh Señor,
ten misericordia de mí—pedí en oración—,
sáname, porque contra ti he pecado».
5 Pero mis enemigos solo hablan mal de mí.
Preguntan: «¿Falta mucho para que se muera y pase al
olvido?».
6 Me visitan como si fueran mis amigos,
pero, mientras tanto, juntan chismes
y, cuando se van, los divulgan a los cuatro vientos.
7 Los que me odian susurran cosas acerca de mí
y se imaginan lo peor.
8 «Tiene alguna enfermedad fatal—dicen—.
¡Jamás se levantará de la cama!».
9 Hasta mi mejor amigo, en quien tenía plena confianza,
quien compartía mi comida, se ha puesto en mi contra.
10 Señor,
ten misericordia de mí.
¡Devuélveme la salud para que pueda darles su merecido!
11 Sé que soy de tu agrado,
porque no permitiste que mis enemigos triunfaran sobre
mí.
12 Has preservado mi vida porque soy inocente;
me has traído a tu presencia y eso es para siempre.
13 Alaben
al Señor, Dios de Israel,
quien vive desde la eternidad hasta la eternidad.
¡Amén y amén!
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”