Agosto 21 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 212
DANIEL 7 – 9
Visión de las cuatro bestias
7 Anteriormente,
durante el primer año del reinado de Belsasar en Babilonia, Daniel tuvo un
sueño y vio visiones mientras estaba en su cama. Puso el sueño por escrito y
esto es lo que vio:
2 Esa
noche, en mi visión, yo, Daniel, vi una tempestad que agitaba la superficie de
un mar grande, con vientos fuertes soplando de todas direcciones. 3 Del
agua surgieron cuatro bestias enormes, cada una diferente de la otra.
4 La
primera bestia era como un león con alas de águila. Mientras yo observaba, le
fueron arrancadas las alas y quedó de pie en el suelo sobre sus dos patas
traseras, como un ser humano; y se le dio una mente humana.
5 Luego
vi a una segunda bestia que se parecía a un oso. Se levantó sobre uno de sus
costados y llevaba tres costillas entre los dientes; y oí una voz que le decía:
«¡Levántate! ¡Devora la carne de mucha gente!».
6 Después
apareció la tercera de estas extrañas bestias y se parecía a un leopardo. Tenía
cuatro alas de ave sobre la espalda y cuatro cabezas. A esta bestia se le dio
gran autoridad.
7 Luego,
en mi visión de esa noche, vi a una cuarta bestia, aterradora, espantosa y muy
fuerte. Devoraba y aplastaba a sus víctimas con enormes dientes de hierro y
pisoteaba los restos bajo sus pies. Era diferente a las demás bestias y tenía
diez cuernos.
8 Mientras
yo miraba los cuernos, surgió de pronto otro cuerno pequeño entre ellos. Tres
de los primeros cuernos fueron arrancados de raíz para darle lugar al nuevo.
Este cuerno pequeño tenía ojos que parecían humanos y una boca que presumía con
arrogancia.
9 Observé
mientras colocaban unos tronos en su lugar,
y el Anciano se sentó a juzgar.
Su ropa era blanca como la nieve;
su cabello se parecía a la lana más pura.
Se sentó sobre un trono ardiente
con ruedas en llamas,
10 y un río de fuego
brotaba de su presencia.
Millones de ángeles le atendían;
muchos millones se pusieron de pie para servirle.
Entonces comenzó la sesión del tribunal
y se abrieron los libros.
11 Yo
seguí mirando porque podía oír las palabras arrogantes del cuerno pequeño.
Seguí mirando hasta que mataron a la cuarta bestia y su cuerpo fue destruido
por el fuego. 12 A las otras tres bestias les
quitaron la autoridad, pero se les permitió seguir con vida un poco más.
13 Mientras
continuó mi visión esa noche, vi a alguien parecido a un hijo de hombre descender
con las nubes del cielo. Se acercó al Anciano y lo llevaron ante su
presencia. 14 Se le dio autoridad, honra y
soberanía sobre todas las naciones del mundo, para que lo obedecieran los de
toda raza, nación y lengua. Su gobierno es eterno, no tendrá fin. Su reino
jamás será destruido.
Explicación de la visión
15 Yo,
Daniel, quedé muy angustiado por todo lo que había visto, y las visiones me
aterrorizaron. 16 Así que me acerqué a uno de los
que estaban de pie junto al trono y le pregunté lo que significaba todo eso.
Entonces me lo explicó así: 17 «Estas cuatro
bestias enormes representan a cuatro reinos que surgirán de la tierra; 18 pero
al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo y los santos
gobernarán por siempre y para siempre».
19 Entonces
quise conocer el verdadero significado de la cuarta bestia, que era tan
diferente a las demás y tan espantosa. Había devorado y aplastado a sus
víctimas con dientes de hierro y garras de bronce y pisoteaba los restos bajo
sus pies. 20 También pregunté acerca de los diez
cuernos que había en la cabeza de la cuarta bestia y por el cuerno pequeño que
surgió después y destruyó a tres de los otros cuernos. Este cuerno parecía más
grande que los demás y tenía ojos humanos y una boca que presumía con
arrogancia. 21 Mientras miraba, ese cuerno hacía
guerra contra el pueblo santo de Dios y lo vencía, 22 hasta
que vino el Anciano—el Altísimo—y emitió un juicio en favor de su pueblo santo.
Entonces llegó el tiempo para que los santos tomaran posesión del reino.
23 Despúes
me dijo: «Esta cuarta bestia es la cuarta potencia mundial que gobernará la
tierra. Será diferente a todas las demás. Devorará al mundo entero, pisoteando
y aplastando todo lo que encuentre a su paso. 24 Sus
diez cuernos son diez reyes que gobernarán ese imperio. Luego surgirá otro rey,
diferente a los otros diez, y someterá a tres de ellos. 25 Desafiará
al Altísimo y oprimirá al pueblo santo del Altísimo. Procurará cambiar las
leyes de los santos y sus festivales sagrados y ellos quedarán bajo el dominio
de ese rey por un tiempo, tiempos y medio tiempo.
26 »Sin
embargo, después el tribunal dictará sentencia, se le quitará todo su poder y
quedará totalmente destruido. 27 Entonces se dará
al pueblo santo del Altísimo la soberanía, el poder y la grandeza de todos los
reinos bajo el cielo. El reino del Altísimo permanecerá para siempre y todos
los gobernantes le servirán y obedecerán».
28 Aquí
termina la visión. Yo, Daniel, estaba espantado por mis pensamientos y mi
rostro estaba pálido de miedo, pero no le dije nada a nadie.
Visión de un carnero y un chivo
8 Durante
el tercer año del reinado de Belsasar, yo, Daniel, tuve otra visión, después de
la que ya se me había aparecido. 2 En esta visión
me encontraba en la fortaleza de Susa, en la provincia de Elam, de pie junto al
río Ulai.
3 Cuando
levanté los ojos, vi un carnero con dos cuernos largos, de pie junto al río. Uno
de los cuernos era más largo que el otro, a pesar de que le había crecido
después. 4 El carnero embestía todo lo que
encontraba a su paso hacia el occidente, el norte y el sur. Nadie podía hacerle
frente ni ayudar a sus víctimas. El carnero hacía lo que quería y se hizo muy
poderoso.
5 Mientras
yo observaba, de pronto apareció un chivo desde el occidente y atravesó el
campo con tanta rapidez que ni siquiera tocó la tierra. Este chivo, que tenía
un cuerno enorme entre los ojos, 6 se dirigió hacia
el carnero de dos cuernos que yo había visto parado junto al río y se abalanzó
con furia sobre él. 7 El chivo atacó con violencia
al carnero y le dio un golpe que le quebró ambos cuernos. El carnero quedó
indefenso y el chivo lo derribó y lo pisoteó. Nadie pudo rescatar al carnero
del poder del chivo.
8 El
chivo se hizo poderoso, pero cuando alcanzó el máximo de su poder, se quebró el
enorme cuerno que tenía. En su lugar crecieron cuatro cuernos prominentes que
apuntaban hacia los cuatro puntos cardinales. 9 Luego,
de uno de los cuernos prominentes salió un cuerno pequeño cuyo poder creció en
gran manera. Se extendía hacia el sur y hacia el oriente y hacia el glorioso
territorio de Israel. 10 Su poder llegó hasta los
cielos, donde atacó al ejército de los cielos y arrojó a la tierra a algunos de
los seres celestiales y a algunas de las estrellas y los pisoteó. 11 Incluso
desafió al comandante del ejército de los cielos cancelando los sacrificios
diarios que le ofrecían al comandante y destruyendo su templo. 12 No
se le permitió al ejército de los cielos responder a esta rebelión. Así que se
detuvieron los sacrificios diarios y la verdad fue derrocada. El cuerno tuvo
éxito en todo lo que hizo.
13 Entonces
oí a dos seres santos que hablaban entre sí. Uno de ellos preguntó:
—¿Cuánto tiempo durarán los sucesos de esta
visión? ¿Por cuánto tiempo la rebelión que causa profanación detendrá los
sacrificios diarios? ¿Por cuánto tiempo pisotearán el templo y al ejército
celestial?
14 El
otro le contestó:
—Pasarán dos mil trescientas noches y mañanas;
después el templo será restaurado.
Gabriel explica la visión
15 Mientras
yo, Daniel, procuraba entender el significado de esta visión, alguien que se
parecía a un hombre se paró frente a mí. 16 Entonces
oí una voz humana que exclamaba desde el río Ulai: «Gabriel, dile a este hombre
el significado de su visión».
17 Cuando
Gabriel se acercó al lugar donde yo estaba, me aterroricé tanto que caí rostro
en tierra. «Hijo de hombre—me dijo—, debes comprender que los sucesos que has
visto en tu visión tienen que ver con el tiempo del fin».
18 Mientras
él hablaba, me desmayé y quedé tendido con el rostro contra el suelo, pero
Gabriel con un toque me despertó y me ayudó a ponerme de pie.
19 Entonces
dijo: «Estoy aquí para explicarte lo que sucederá después, en el tiempo de la
ira. Lo que has visto pertenece al fin del tiempo. 20 El
carnero con los dos cuernos representa a los reyes de Media y de Persia. 21 El
chivo peludo representa al rey de Grecia, y el cuerno enorme que tiene
entre los ojos representa al primer rey del Imperio griego. 22 Los
cuatro cuernos prominentes que reemplazaron el cuerno enorme indican que el
Imperio griego se dividirá en cuatro reinos, pero que ninguno de ellos será tan
grande como el primero.
23 »Al
final de sus reinados, cuando el pecado llegue al colmo de su maldad, subirá al
poder un rey brutal, un maestro de la intriga. 24 Se
volverá muy fuerte, pero no por su propio poder. Provocará una tremenda
cantidad de destrucción y tendrá éxito en todo lo que emprenda. Destruirá a
líderes poderosos y arrasará al pueblo santo. 25 Será
un maestro del engaño y se volverá arrogante; destruirá a muchos de golpe.
Hasta entrará en batalla con el Príncipe de príncipes, pero será quebrantado,
aunque no por poder humano.
26 »Esta
visión sobre las dos mil trescientas noches y mañanas es verdadera, pero
ninguna de esas cosas sucederá sino hasta dentro de mucho tiempo, de modo que
mantén esta visión en secreto».
27 Entonces
yo, Daniel, quedé abrumado y estuve enfermo durante varios días. Después me
levanté y cumplí con mis deberes para con el rey. Sin embargo, la visión me
dejó angustiado y no podía entenderla.
Oración de Daniel por su pueblo
9 Era
el primer año del reinado de Darío, el medo, hijo de Asuero, quien llegó a ser
rey de los babilonios. 2 Durante el primer año de
su reinado, yo, Daniel, al estudiar la palabra del Señor, según fue
revelada al profeta Jeremías, aprendí que Jerusalén debía quedar en desolación
durante setenta años. 3 Así que dirigí mis ruegos
al Señor Dios, en oración y ayuno. También me puse ropa de tela áspera y arrojé
cenizas sobre mi cabeza.
4 Oré
al Señor mi Dios y le confesé:
«¡Oh Señor, tú eres un Dios grande y temible!
Siempre cumples tu pacto y tus promesas de amor inagotable con los que te aman
y obedecen tus mandatos; 5 pero hemos pecado y
hemos hecho lo malo. Nos hemos rebelado contra ti y hemos despreciado tus
mandatos y ordenanzas. 6 Nos hemos rehusado a
escuchar a tus siervos, los profetas, quienes hablaron bajo tu autoridad a
nuestros reyes, príncipes, antepasados y a todo el pueblo de la tierra.
7 »Señor,
tú tienes la razón; pero como ves, tenemos el rostro cubierto de vergüenza.
Esto nos sucede a todos, tanto a los que están en Judá y en Jerusalén, como a
todo el pueblo de Israel disperso en lugares cercanos y lejanos, adondequiera
que nos has mandado por nuestra deslealtad a ti. 8 Oh Señor,
nosotros y nuestros reyes, príncipes y antepasados estamos cubiertos de
vergüenza porque hemos pecado contra ti. 9 Pero el
Señor, nuestro Dios, es misericordioso y perdonador, a pesar de habernos
rebelado contra él. 10 No hemos obedecido
al Señor nuestro Dios, porque no hemos seguido las instrucciones que
nos dio por medio de sus siervos, los profetas. 11 Todo
Israel ha desobedecido tus instrucciones, te ha dado la espalda y ha rehusado
escuchar tu voz.
»Entonces ahora, a causa de nuestro pecado, se
han derramado sobre nosotros las maldiciones solemnes y los juicios escritos en
la ley de Moisés, siervo de Dios. 12 Tú cumpliste
tu palabra e hiciste con nosotros y nuestros gobernantes tal como habías
advertido. Nunca hubo una calamidad tan grande como la que ocurrió en
Jerusalén. 13 Se han cumplido todas las maldiciones
de la ley de Moisés escritas contra nosotros. Sin embargo, nos hemos rehusado a
buscar la misericordia del Señor nuestro Dios al no reconocer su
verdad ni abandonar nuestros pecados. 14 Por lo
tanto, el Señor nos ha enviado la calamidad que había preparado.
El Señor nuestro Dios tuvo razón en hacer todas esas cosas, porque no
lo obedecimos.
15 »Oh
Señor nuestro Dios, al rescatar a tu pueblo de Egipto con gran despliegue de
poder, le diste honor perpetuo a tu nombre; pero hemos pecado y estamos llenos
de maldad. 16 En vista de tus fieles misericordias,
por favor, Señor, aparta tu enojo y furor de tu ciudad, Jerusalén, tu monte
santo. Todas las naciones vecinas se burlan de Jerusalén y de tu pueblo por
causa de nuestros pecados y de los pecados de nuestros antepasados.
17 »¡Oh
Dios nuestro, oye la oración de tu siervo! Escucha mientras te hago mis ruegos.
Por amor a tu nombre, Señor, vuelve a sonreírle a tu desolado santuario.
18 »Oh
Dios mío, inclínate y escúchame. Abre tus ojos y mira nuestra desesperación.
Mira cómo tu ciudad—la ciudad que lleva tu nombre—está en ruinas. Esto rogamos,
no porque merezcamos tu ayuda, sino debido a tu misericordia.
19 »Oh
Señor, óyenos. Oh Señor, perdónanos. ¡Oh Señor, escúchanos y actúa! Por amor a
tu nombre, no te demores, oh mi Dios, porque tu pueblo y tu ciudad llevan tu
nombre».
Mensaje de Gabriel sobre el Ungido
20 Yo
seguí orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo, rogándole
al Señor mi Dios por Jerusalén, su monte santo. 21 Mientras
oraba, Gabriel, a quien había visto en la visión anterior, se me acercó con
rapidez a la hora del sacrificio vespertino. 22 Él
me explicó: «Daniel, he venido hasta aquí para darte percepción y
entendimiento. 23 En cuanto comenzaste a orar, se
dio una orden y ahora estoy aquí para decírtela, porque eres muy precioso para
Dios. Presta mucha atención, para que puedas entender el significado de la
visión.
24 »Un
período de setenta conjuntos de siete se ha decretado para tu pueblo y tu
ciudad santa para poner fin a su rebelión, para terminar con su pecado, para
obtener perdón por su culpa, para traer justicia eterna, para confirmar la
visión profética y para ungir el Lugar Santísimo. 25 ¡Ahora
escucha y entiende! Pasarán siete conjuntos de siete más sesenta y dos
conjuntos de siete desde el momento en que se dé la orden de reconstruir
Jerusalén hasta que venga un gobernante, el Ungido. Jerusalén será
reconstruida con calles y fuertes defensas, a pesar de los tiempos
peligrosos.
26 »Después
de este período de sesenta y dos conjuntos de siete, matarán al Ungido sin
que parezca haber logrado nada y surgirá un gobernante cuyos ejércitos
destruirán la ciudad y el templo. El fin llegará con una inundación; guerra, y
la miseria que acarrea, está decretada desde ese momento hasta el fin. 27 El
gobernante firmará un tratado con el pueblo por un período de un conjunto de
siete, pero al cumplirse la mitad de ese tiempo, pondrá fin a los
sacrificios y a las ofrendas. Como punto culminante de todos sus terribles
actos, colocará un objeto sacrílego que causa profanación hasta que
el destino decretado para este profanador finalmente caiga sobre él».
SALMOS 57
Para el director del coro: salmo de
David, acerca de cuando huyó de Saúl y entró en una cueva. Cántese con la
melodía de «¡No destruyas!».
57 ¡Ten
misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia!
En ti busco protección.
Me esconderé bajo la sombra de tus alas
hasta que haya pasado el peligro.
2 Clamo al Dios Altísimo,
a Dios, quien cumplirá su propósito para mí.
3 Él mandará ayuda del cielo para rescatarme,
y avergonzará a los que me persiguen. Interludio
Mi Dios enviará su amor inagotable y su fidelidad.
4 Me
rodean leones feroces
que con avidez devoran a sus presas humanas;
sus dientes penetran como lanzas y flechas,
y sus lenguas cortan como espadas.
5 ¡Exaltado
seas, oh Dios, por encima de los cielos más altos!
Que tu gloria brille sobre toda la tierra.
6 Mis
enemigos me tendieron una trampa;
estoy cansado de tanta angustia.
Cavaron un pozo profundo en mi camino,
pero ellos mismos cayeron en la trampa. Interludio
7 Mi
corazón está confiado en ti, oh Dios;
mi corazón tiene confianza.
¡Con razón puedo cantar tus alabanzas!
8 ¡Despiértate, corazón mío!
¡Despiértense, lira y arpa!
Con mi canto despertaré al amanecer.
9 Te daré gracias, Señor, en medio de toda la gente;
cantaré tus alabanzas entre las naciones.
10 Pues tu amor inagotable es tan alto como los cielos;
tu fidelidad alcanza las nubes.
11 Exaltado
seas, oh Dios, por encima de los cielos más altos;
que tu gloria brille sobre toda la tierra.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”