LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 237 | LA REVELACIÓN DEL SALVADOR, SU VICTORIA EN LA PRUEBA.

Septiembre 15 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 237

| LA REVELACIÓN DEL SALVADOR, SU VICTORIA EN LA PRUEBA.

 

Lectura de hoy

Mateo 3 – 4

Salmos 82

 

Estimado lector:

La Biblia expresa con claridad la preparación y validación del Mesías para la obra de redención. En el Evangelio de Mateo, la figura de Juan el Bautista surge en el desierto como el cumplimiento directo de la profecía de Isaías, abriendo el camino para la manifestación del Señor. En el marco de su bautismo, las Escrituras revelan por primera vez de forma inequívoca la doctrina de la Trinidad: el Hijo muestra una obediencia perfecta al diseño celestial; el Padre declara abiertamente su complacencia diciendo, “Este es mi Hijo amado, quien me da gran gozo”; y el Espíritu Santo desciende para ungir e investir al Salvador con poder al iniciar formalmente su ministerio público.

Inmediatamente después de este acontecimiento, es el propio Espíritu Santo quien conduce a Jesús al desierto para ser puesto a prueba. Allí, Satanás despliega una elaborada tentación con el propósito de hacerlo pecar, buscando frustrar el plan de Dios y descalificar al Redentor. Sin embargo, el propósito divino consistía en demostrar que su Hijo era enteramente impecable y, por lo tanto, un Salvador digno. Tras cuarenta días de ayuno y oración, Cristo vence al enemigo recurriendo con firmeza a la verdad de la Palabra. Al superar esta prueba, inicia la convocatoria de sus primeros seguidores, llamando a Pedro, Andrés, Jacobo y Juan. Estos tres últimos conformaron su círculo más íntimo, acompañándolo en eventos trascendentales como la resurrección de la hija de Jairo, la Transfiguración y su profunda agonía en el huerto de Getsemaní.

El Salmo 82 nos enseña que Dios es el Juez supremo y que toda persona que recibe autoridad tiene la responsabilidad de ejercerla con justicia. El Señor llama a defender a quienes son débiles, necesitados y vulnerables, mostrando que el poder no debe utilizarse para beneficio propio, sino para servir y hacer lo correcto.

Comentario: Estos pasajes nos invitan a contemplar la impecable santidad de Jesucristo, quien fue probado en todo, pero permaneció sin pecado para asegurarnos la salvación. Ante las tentaciones de la vida diaria y las injusticias de un mundo caído, la Palabra nos anima a confiar en el triunfo de Cristo, a mantenernos firmes en las Escrituras y a descansar en la certeza de que Dios gobernará el mundo con perfecta justicia.

 

En Mateo, Jesús trae el reino celestial de Dios a la tierra e invita a sus discípulos a una nueva forma de vida mediante su muerte y resurrección.


 

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES