Febrero 14 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 24
ÉXODO 22 al 24
Protección de la propiedad
22 »Si
alguien roba un buey o una oveja y luego mata o vende el animal, el ladrón
tendrá que pagar cinco bueyes por cada buey robado y cuatro ovejas por cada
oveja robada.
2 »Si
se sorprende a un ladrón en el acto de forzar la entrada a una casa y, durante
el enfrentamiento, se le mata a golpes, la persona que mató al ladrón no es
culpable de asesinato. 3 Pero si sucede a la luz
del día, el que mató al ladrón sí es culpable de asesinato.
»El ladrón que sea capturado pagará la cantidad
total de lo que haya robado. Si no puede pagar, se venderá como esclavo para
pagar por lo robado. 4 Si alguien roba un buey o un
burro o una oveja, y se encuentra el animal en su poder, entonces el ladrón
tendrá que pagar el doble del valor del animal robado.
5 »Si
un animal pasta en un campo o en un viñedo, y el dueño deja que se meta a
pastar en el campo de otro, el dueño del animal tendrá que compensar al dueño
del campo con lo mejor de su cosecha de grano o de uvas.
6 »Si
alguien prende fuego a espinos y el fuego se sale de control y se extiende al
campo de un vecino, y por lo tanto, destruye las gavillas de grano o lo que
está por cosecharse o todos los cultivos, el que encendió el fuego tendrá que
pagar por la cosecha perdida.
7 »Supongamos
que alguien entrega dinero o bienes a un vecino para que se los guarde en un
lugar seguro, y al vecino se los roban de su casa. Si se atrapa al ladrón, la
compensación consistirá en el doble del valor de lo robado. 8 Pero
si no se encuentra al ladrón, el vecino tendrá que presentarse ante Dios, y él
determinará si el vecino es quien robó los bienes.
9 »Supongamos
que hay un pleito entre dos personas, y ambas afirman ser dueñas de cierto buey
o burro, cierta oveja o prenda de vestir, o algún objeto perdido. Ambas partes
tendrán que presentarse ante Dios, y la persona a quien Dios declare culpable
tendrá que pagarle el doble al otro.
10 »Ahora
supongamos que alguien deja un burro, un buey, una oveja o cualquier otro
animal al cuidado de un vecino, pero el animal muere, se lastima o alguien se
lo lleva, y nadie vio lo sucedido, 11 el vecino
tendrá que hacer un juramento en presencia del Señor. Si el Señor confirma
que el vecino no robó el animal, el dueño deberá aceptar el veredicto, y no se
exigirá ningún pago; 12 pero si efectivamente el
animal fue robado, el culpable deberá compensar al dueño. 13 Si
un animal salvaje lo despedazó, los restos del animal muerto se presentarán
como prueba, y no se exigirá ninguna compensación.
14 »Si
alguien pide prestado un animal a un vecino, y el animal se lastima o muere en
ausencia del dueño, el que lo pidió prestado tendrá que compensar al dueño en
forma total y absoluta; 15 pero si el dueño estaba
presente, no se exigirá ninguna compensación. Si el animal fue alquilado,
tampoco se exigirá ninguna compensación, porque los posibles daños están
incluidos en el alquiler.
Responsabilidad social
16 »Si
un hombre seduce a una mujer virgen que no está comprometida y tiene sexo con
ella, tendrá que pagar a la familia de la mujer la cantidad acostumbrada por
una virgen y casarse con ella. 17 Aun si el padre
se niega a que él se case con ella, el hombre tendrá que pagar una cantidad
igual al precio que se acostumbra pagar por una virgen.
18 »No
dejes con vida a las hechiceras.
19 »Cualquiera
que tenga relaciones sexuales con un animal será ejecutado.
20 »Cualquiera
que ofrezca sacrificios a un dios que no sea el Señor tendrá que ser
destruido.
21 »No
maltrates ni oprimas a los extranjeros en ninguna forma. Recuerda que tú
también fuiste extranjero en la tierra de Egipto.
22 »No
explotes a la viuda ni al huérfano. 23 Si los
explotas de alguna manera y ellos claman a mí, ten por seguro que oiré su
clamor. 24 Mi enojo se encenderá contra ti y te
mataré a filo de espada. Entonces tus esposas serán las viudas y tus hijos los
huérfanos.
25 »Si
prestas dinero a cualquiera de mi pueblo que pase necesidad, no le cobres
interés como acostumbran hacer los prestamistas. 26 Si
tomas el abrigo de tu prójimo como garantía por un préstamo, se lo devolverás
antes de la puesta del sol. 27 Puede ser que este
abrigo sea la única manta que tiene para abrigarse. ¿Cómo podrá dormir sin
abrigo? Si no se lo devuelves y tu prójimo clama a mí por ayuda, yo lo oiré,
porque soy misericordioso.
28 »No
deshonres a Dios ni insultes a ninguno de tus gobernantes.
29 »No
retengas nada cuando me entregues las ofrendas de tus cosechas y de tu vino.
»Deberás darme a tu primer hijo varón.
30 »También
tienes que entregarme las primeras crías de tu ganado, de tus ovejas y de tus
cabras. Dejarás la nueva cría con su madre durante siete días y al octavo día
me la entregarás.
31 »Ustedes
tienen que ser mi pueblo santo. Por eso, no coman ningún animal que haya sido
muerto y despedazado por animales salvajes. Échenselo a los perros.
Un llamado a la justicia
23 »No
esparzas rumores falsos. No te hagas cómplice de gente malvada cuando tengas
que jurar en el estrado de los testigos.
2 »No
te dejes llevar por la mayoría en su maldad. Cuando te llamen a testificar en
un pleito, no te dejes influir por la multitud para torcer la justicia. 3 Tampoco
inclines tu testimonio en favor de una persona solo porque sea pobre.
4 »Si
encuentras extraviado el buey o el burro de tu enemigo, devuélveselo a su
dueño. 5 Si ves que el burro de alguien que te odia
cayó debajo de su carga, no pases de largo. Detente y ayúdalo.
6 »Ante
una demanda judicial, no le negarás la justicia al pobre.
7 »Asegúrate
que nunca acuses a nadie falsamente de algún mal. Jamás condenes a muerte a una
persona inocente o intachable, porque yo nunca declaro inocente al culpable.
8 »No
aceptes sobornos, porque el soborno te lleva a hacer la vista gorda en aquello
que ves con claridad. El soborno mueve incluso a una persona justa a
tergiversar la verdad.
9 »No
oprimas a los extranjeros. Tú sabes lo que es ser extranjero, porque tú también
fuiste extranjero en la tierra de Egipto.
10 »Siembra
y recoge tus cosechas durante seis años, 11 pero el
séptimo año deja que la tierra se renueve y descanse sin cultivar. Permite que
la gente pobre de tu pueblo coseche lo que crezca por sí mismo durante ese año.
Deja el resto para que coman los animales salvajes. Haz lo mismo con tus
viñedos y olivares.
12 »Tienes
seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo día
dejarás de trabajar. Así tu buey y tu burro podrán descansar, y también
recobrarán sus fuerzas tus esclavos y los extranjeros que vivan en medio de ti.
13 »Presta
mucha atención a todas mis instrucciones. No invoques el nombre de ningún otro
dios; ni siquiera menciones sus nombres.
Tres festivales anuales
14 »Cada
año, deberás celebrar tres festivales en mi honor. 15 En
primer lugar, celebra el Festival de los Panes sin Levadura. Durante siete
días, prepararás sin levadura el pan que comas, tal como yo te ordené. Celebra
este festival cada año, en el tiempo señalado, a comienzos de la primavera, en
el mes de abib, porque en esa fecha se cumple el aniversario
de tu salida de Egipto. Nadie podrá presentarse ante mí sin una ofrenda.
16 »En
segundo lugar, celebra el Festival de la Cosecha cuando me traigas los
primeros frutos de tus cosechas.
»Por último, celebra el Festival de la Cosecha
Final cuando termine la temporada de la cosecha, una vez que hayas
cosechado todos los cultivos de tus campos. 17 Cada
año, en estas tres ocasiones anuales, todo hombre de Israel deberá presentarse
delante del Soberano, el Señor.
18 »No
ofrezcas la sangre de mis sacrificios con ningún tipo de pan que contenga
levadura. Tampoco dejes hasta la mañana siguiente la grasa de las ofrendas del
festival.
19 »Cuando
recojas tus cosechas, lleva a la casa del Señor tu Dios lo mejor de
la primera cosecha.
»No cocines a un cabrito en la leche de su madre.
Promesa de la presencia del Señor
20 »Mira,
yo envío un ángel delante de ti para que te proteja en el viaje y te lleve a
salvo al lugar que te he preparado. 21 Préstale
mucha atención y obedece sus instrucciones. No te rebeles contra él, porque es
mi representante y no perdonará tu rebelión. 22 Pero
si te aseguras de obedecerlo y sigues todas mis instrucciones, entonces yo seré
enemigo de tus enemigos y me opondré a todos los que se te opongan. 23 Pues
mi ángel irá delante de ti y te llevará a la tierra de los amorreos, de los
hititas, de los ferezeos, de los cananeos, de los heveos y de los jebuseos,
para que vivas en ella. Yo los destruiré por completo. 24 No
rindas culto a los dioses de estas naciones, ni los sirvas de ninguna manera,
ni imites sus prácticas malvadas. En cambio, destruye sus ídolos por completo y
destroza sus columnas sagradas.
25 »Sirve
solamente al Señor tu Dios. Si lo haces, yo te bendeciré con
alimento y agua, y te protegeré de enfermedades. 26 No
habrá en tu tierra ninguna mujer que pierda su embarazo o sea estéril; te daré
una vida larga y plena.
27 »Enviaré
mi terror delante de ti y sembraré pánico entre todos los pueblos de las
tierras que invadas. Haré que todos tus enemigos den la vuelta y salgan
corriendo. 28 Mandaré terror delante de ti
para expulsar a los heveos, a los cananeos y a los hititas; 29 pero
no los expulsaré a todos en un solo año, porque la tierra quedaría desierta y
los animales salvajes se multiplicarían y serían una amenaza para ti. 30 Los
expulsaré poco a poco, hasta que tu población aumente lo suficiente para tomar
posesión de la tierra. 31 Y estableceré los límites
de tu territorio desde el mar Rojo hasta el mar Mediterráneo, y desde el
desierto oriental hasta el río Éufrates. Entregaré en tus manos a los
pueblos que ahora viven en esa tierra, y tú los expulsarás de tu paso.
32 »No
hagas tratados con ellos ni con sus dioses. 33 Ninguno
de ellos deberá vivir en tu tierra, porque te harán pecar contra mí. Si sirves
a sus dioses, quedarás apresado en la trampa de la idolatría».
Israel acepta el pacto del Señor
24 Luego
el Señor instruyó a Moisés: «Sube para encontrarte conmigo, y ven
junto con Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel. Todos
tendrán que adorar de lejos; 2 solo a Moisés se le
permite acercarse al Señor. Los demás no se acercarán, y a nadie del
pueblo se le permite subir al monte con él».
3 Después
Moisés descendió y le repitió al pueblo todas las instrucciones y ordenanzas
que el Señor le había dado, y todo el pueblo respondió a una voz:
«Haremos todo lo que el Señor ha ordenado».
4 Entonces
Moisés escribió cuidadosamente todas las instrucciones del Señor, y
temprano a la mañana siguiente se levantó y construyó un altar al pie del
monte. También levantó doce columnas, una por cada tribu de Israel. 5 Luego
envió a unos jóvenes israelitas a presentar ofrendas quemadas y a sacrificar
toros como ofrendas de paz al Señor. 6 Moisés
dejó escurrir la mitad de la sangre de estos animales en unos tazones; la otra
mitad la salpicó sobre el altar.
7 Luego
tomó el libro del pacto y lo leyó al pueblo en voz alta. Una vez más todos
respondieron: «Haremos todo lo que el Señor ha ordenado. Vamos a
obedecer».
8 Entonces
Moisés tomó la sangre de los tazones y la salpicó sobre el pueblo, mientras
declaraba: «Esta sangre confirma el pacto que el Señor ha hecho con
ustedes al darles estas instrucciones».
9 Después
Moisés, Aarón, Nadab y Abiú, y los setenta ancianos de Israel subieron al
monte. 10 Allí vieron al Dios de Israel. Debajo de
sus pies parecía haber una superficie de lapislázuli de color azul brillante,
tan clara como el mismo cielo. 11 Aunque estos
nobles de Israel pudieron contemplar a Dios, él no los destruyó. De hecho,
compartieron una comida para celebrar el pacto, en la cual comieron y bebieron
en su presencia.
12 Luego
el Señor le dijo a Moisés: «Sube al monte para encontrarte conmigo.
Espera allí, y te daré las tablas de piedra en las que he escrito las
instrucciones y los mandatos para que puedas enseñar al pueblo». 13 Entonces
Moisés y su ayudante Josué salieron, y Moisés subió al monte de Dios.
14 Moisés
les dijo a los ancianos: «Quédense aquí y espérennos hasta que regresemos.
Aarón y Hur se quedan aquí con ustedes; si alguien tiene algún altercado
durante mi ausencia, que consulte con ellos».
15 Luego
Moisés subió al monte, el cual quedó cubierto por la nube. 16 Entonces
la gloria del Señor se posó sobre el monte Sinaí, y durante seis días
la nube cubrió el monte. Al séptimo día, el Señor llamó a Moisés
desde el interior de la nube. 17 Para los
israelitas que estaban al pie del monte, la gloria del Señor, que estaba
sobre la cima del monte, parecía como un fuego consumidor. 18 Entonces
Moisés fue desapareciendo en la nube a medida que subía al monte, y permaneció
en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
SALMOS 24
Salmo de David.
24 La
tierra es del Señor y todo lo que hay en ella;
el mundo y todos sus habitantes le pertenecen.
2 Pues él echó los cimientos de la tierra sobre los
mares
y los estableció sobre las profundidades de los
océanos.
3 ¿Quién
puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en su lugar santo?
4 Solo los de manos limpias y corazón puro,
que no rinden culto a ídolos
y nunca dicen mentiras.
5 Ellos recibirán la bendición del Señor
y tendrán una relación correcta con Dios su salvador.
6 Gente así puede buscarte
y adorar en tu presencia, oh Dios de Jacob. Interludio
7 ¡Ábranse,
portones antiguos!
Ábranse, puertas antiguas,
y dejen que entre el Rey de gloria.
8 ¿Quién es el Rey de gloria?
El Señor, fuerte y poderoso;
el Señor, invencible en batalla.
9 ¡Ábranse, portones antiguos!
Ábranse, puertas antiguas,
y dejen que entre el Rey de gloria.
10 ¿Quién es el Rey de gloria?
El Señor de los Ejércitos Celestiales,
él es el Rey de gloria. Interludio
Te invitamos a complementar esta
lectura con el siguiente video.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”