LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 246 | DEL CONOCIMIENTO AL FRUTO: RECONOCIENDO A CRISTO COMO SEÑOR.

Septiembre 24 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 246

| DEL CONOCIMIENTO AL FRUTO: RECONOCIENDO A CRISTO COMO SEÑOR.

 

Lectura de hoy

Mateo 21 – 22

Salmos 91

 

Estimado lector:

Mateo 21 y 22, narran uno de los momentos más importantes del ministerio de Jesús: Su llegada a Jerusalén, antes de la crucifixión.

 

Jesús entró montado en un asno, cumpliendo la profecía de Zacarías 9:9. La multitud lo recibió con mantos y ramas, proclamando: "¡Alabado sea el Hijo de David!", mientras otros preguntaban "¿Quién es este?", y respondían: "Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea". Era aclamado, pero aún no reconocido por todos, como Mesías y Señor.

 

Inmediatamente limpió el templo, devolviéndole su propósito de casa de oración, sanó enfermos y confrontó una religiosidad aparente sin fruto, representada en la higuera seca. El capítulo cierra con sacerdotes y ancianos cuestionando Su Autoridad; Jesús respondió aludiendo a Juan el Bautista; y mediante la parábola de los agricultores malvados, mostró que Dios no busca palabras ni apariencias, sino obediencia y fruto; anticipando Su obediencia futura, para cumplir la Voluntad del Padre.

 

Mateo 22: Continúa con la parábola de la gran fiesta; en la cual, los invitados iniciales rechazaron el llamado, y la invitación se extendió a otros. Los fariseos intentaron comprometerlo con el impuesto al César, y Jesús respondió: "Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Luego los saduceos cuestionaron la Resurrección, y Jesús los confrontó por no conocer las Escrituras ni el Poder de Dios, reafirmando la esperanza de vida después de la muerte.

 

Finalmente, resumió la Ley en dos mandamientos: Amar a Dios con todo el corazón, alma y mente, y amar al prójimo como a uno mismo. Concluyó citando el Salmo 110:1; y respondiendo a la pregunta inicial de: ¿Quién es este?, mostró que el Mesías no es solo Hijo de David, sino Señor de David. Es el Hijo de Dios que restaura la relación con el Padre.

 

El Salmo 91, presenta el fundamento de esta relación: la confianza en Dios. Las múltiples formas de nombrarlo forman un paralelismo que lo revela como refugio, protector y Señor. Confiar, no significa ausencia de dificultades, sino seguridad en Su Presencia en medio de ellas.

 

Aplicación: Para la fe cristiana, esta confianza encuentra su plena revelación en Cristo, Hijo de Dios, quien manifiesta la identidad y el carácter del Padre. Así, estos tres textos nos conducen al reconocimiento de Cristo como Señor, pasando del conocimiento a dar fruto.

 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES