Febrero 21 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 31
LEVÍTICO 5 – 7
Pecados que requieren una ofrenda por
el pecado
5 »Si
te llaman a testificar sobre algo que hayas visto o que sepas, es pecado
negarse a testificar, y serás castigado por tu pecado.
2 »O
supongamos que, sin saberlo, tocas algo que queda ceremonialmente impuro, como
el cadáver de un animal impuro. Cuando te des cuenta de lo que has hecho, debes
admitir tu contaminación y tu culpabilidad. Esto rige por igual, ya sea un
animal salvaje, un animal doméstico o un animal que corre por el suelo.
3 »O
supongamos que, sin saberlo, tocas algo que te hace impuro. Cuando te des
cuenta de lo que has hecho, debes admitir tu culpabilidad.
4 »O
supongamos que haces un voto imprudente de cualquier clase, ya sea su propósito
bueno o malo. Cuando te des cuenta de la necedad del voto, debes admitir tu
culpabilidad.
5 »Cuando
te des cuenta de tu culpabilidad en cualquiera de estos casos, deberás confesar
tu pecado. 6 Entonces deberás llevarle al Señor como
castigo por tu pecado una hembra del rebaño, ya sea una oveja o una cabra. Esta
es una ofrenda por el pecado, con la cual el sacerdote te purificará de tu
pecado y te hará justo ante el Señor.
7 »Sin
embargo, si no te alcanza para comprar una oveja, puedes llevarle al Señor dos
tórtolas o dos pichones de paloma como castigo por tu pecado. Una de las aves
será la ofrenda por el pecado, y la otra será la ofrenda quemada. 8 Las
llevarás al sacerdote, quien presentará la primera ave como ofrenda por el
pecado. Le arrancará el pescuezo, pero sin separar la cabeza del cuerpo. 9 Después
rociará un poco de la sangre de la ofrenda por el pecado en cada lado del
altar, y escurrirá el resto de la sangre al pie del altar. Es una ofrenda por
el pecado. 10 Luego el sacerdote preparará la
segunda ave como ofrenda quemada, siguiendo los procedimientos establecidos.
Mediante este proceso, el sacerdote te purificará de tu pecado, te hará justo
ante el Señor y serás perdonado.
11 »Si
no te alcanza para comprar las dos tórtolas o los dos pichones, podrás llevar
dos litros de harina selecta como ofrenda por tu pecado. Puesto que es una
ofrenda por el pecado, no la humedecerás con aceite de oliva ni le pondrás
incienso. 12 Lleva la harina al sacerdote, quien
tomará un puñado como porción representativa. Él la quemará sobre el altar,
encima de las ofrendas especiales presentadas al Señor. Es una ofrenda por
el pecado. 13 Mediante este proceso, el sacerdote
purificará a los que sean culpables de cualquiera de estos pecados, los hará
justos ante el Señor, y serán perdonados. El resto de la harina selecta le
pertenecerá al sacerdote, tal como la ofrenda de grano».
Procedimiento para la ofrenda por la
culpa
14 El Señor le
dijo a Moisés: 15 «Si uno de ustedes peca
involuntariamente, al contaminar la propiedad sagrada del Señor, debe
llevar al Señor una ofrenda por la culpa. La ofrenda puede ser un
carnero sin defecto, de su propio rebaño, o puede comprar uno del mismo valor
con plata calculada según el peso del siclo del santuario. 16 La persona tiene que hacer
restitución por la propiedad sagrada que dañó, pagando por la pérdida, más un
veinte por ciento adicional. Cuando le entregue el pago al sacerdote, él lo
purificará con el carnero sacrificado como ofrenda por la culpa, lo hará justo
ante el Señor, y será perdonado.
17 »Supongamos
que alguien peca al desobedecer uno de los mandatos del Señor. Aunque no
esté consciente de lo que hizo, es culpable y será castigado por su
pecado. 18 Como ofrenda por la culpa, debe llevar
al sacerdote un carnero sin defecto de su propio rebaño, o puede comprar uno
del mismo valor. Mediante este proceso, el sacerdote le purificará ese pecado
cometido involuntariamente, lo hará justo ante el Señor, y será
perdonado. 19 Esta es una ofrenda por la culpa,
pues es culpable de una ofensa contra el Señor».
Pecados que requieren una ofrenda por
la culpa
6 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 2 «Supongamos
que uno de ustedes peca contra su socio y es infiel al Señor. Supongamos
que comete una estafa en un trato que involucra un depósito en garantía, o
roba, o comete fraude, 3 o encuentra un objeto
perdido y luego niega haberlo encontrado, o miente después de haber jurado
decir la verdad, o comete cualquier otro pecado como estos. 4 Si
has pecado en cualquiera de estas formas, eres culpable. Debes devolver lo que
robaste, o el dinero que tomaste mediante la extorsión, o el depósito recibido
en garantía, o el objeto perdido que encontraste, 5 o
cualquier cosa que hayas obtenido por jurar en falso. Deberás hacer una
restitución total a la persona perjudicada más un veinte por ciento adicional.
En el mismo día, presentarás una ofrenda por la culpa. 6 Como
ofrenda por la culpa al Señor, debes llevar al sacerdote un carnero sin
defecto de tu propio rebaño, o puedes comprar uno del mismo valor. 7 Mediante
este proceso, el sacerdote te purificará delante del Señor, te hará justo
ante él, y serás perdonado de cualquiera de estos pecados que hayas cometido».
Instrucciones adicionales sobre la
ofrenda quemada
8 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 9 «Da a Aarón
y a sus hijos las siguientes instrucciones con respecto a la ofrenda quemada:
la ofrenda quemada se dejará encima del altar hasta la mañana siguiente, y el
fuego del altar debe mantenerse encendido durante toda la noche. 10 En
la mañana, después de que el sacerdote de turno se haya puesto las ropas
oficiales de lino y también la ropa interior de lino, deberá limpiar las
cenizas de la ofrenda quemada y ponerlas junto al altar. 11 Luego
deberá quitarse estas vestiduras, cambiarse a su ropa normal y llevar las
cenizas fuera del campamento a un lugar ceremonialmente puro. 12 Entre
tanto, el fuego del altar debe mantenerse ardiendo; nunca deberá apagarse. Cada
mañana el sacerdote le echará leña nueva al fuego. Luego acomodará la ofrenda
quemada sobre él, y también quemará la grasa de las ofrendas de paz. 13 Recuerden,
el fuego del altar siempre debe estar encendido; nunca debe apagarse.
Instrucciones adicionales sobre la
ofrenda de grano
14 »Estas
son las instrucciones con respecto a la ofrenda de grano: los hijos de Aarón
deben presentar esta ofrenda al Señor delante del altar. 15 El
sacerdote de turno tomará de la ofrenda de grano un puñado de harina selecta
humedecida con aceite de oliva, junto con todo el incienso. Quemará esta
porción representativa sobre el altar como un aroma agradable al Señor. 16 Aarón
y sus hijos pueden comer el resto de la harina, pero debe ser horneada sin
levadura y comida en un lugar sagrado dentro del atrio del tabernáculo. 17 Recuerden, nunca se debe
preparar con levadura; se la he dado a los sacerdotes como su porción de las
ofrendas especiales que me presenten. Al igual que la ofrenda por el pecado y
la ofrenda por la culpa, la ofrenda de grano es sumamente santa. 18 Cualquiera
de los descendientes varones de Aarón podrá comer de estas ofrendas especiales
presentadas al Señor; es su derecho perpetuo de generación en generación.
Cualquier persona o cosa que toque estas ofrendas quedará consagrada».
Procedimiento para la ofrenda de
ordenación
19 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 20 «El día en
que se unja a Aarón y a sus hijos, ellos deben presentar al Señor la
ofrenda usual de grano de dos litros de harina selecta; se ofrecerá la
mitad por la mañana y la otra mitad por la tarde. 21 Debe
ser mezclada cuidadosamente con aceite de oliva y cocinada en un sartén. Luego,
esta ofrenda de grano la cortarán en rebanadas y la presentarán como un
aroma agradable al Señor. 22 En cada
generación, el sumo sacerdote que tome el lugar de Aarón deberá preparar
esta misma ofrenda; le pertenece al Señor y debe ser quemada
totalmente. Esta es una ley perpetua. 23 Tales
ofrendas de grano hechas por un sacerdote deberán ser quemadas por completo; de
esa ofrenda, nadie deberá comer».
Instrucciones adicionales sobre la
ofrenda por el pecado
24 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 25 «Da a Aarón
y a sus hijos las siguientes instrucciones con respecto a la ofrenda por el
pecado: el animal que se presente como ofrenda por el pecado es una ofrenda
sumamente santa, y se debe matar en la presencia del Señor, en el lugar
donde se matan las ofrendas quemadas. 26 El
sacerdote que ofrezca el sacrificio como una ofrenda por el pecado deberá comer
su porción en un lugar sagrado dentro del atrio del tabernáculo. 27 Toda
persona o cosa que toque la carne del sacrificio será santa. Si la sangre del
sacrificio llegara a salpicar la ropa de la persona, la ropa manchada deberá
lavarse en un lugar sagrado. 28 Si se usa una olla
de barro para hervir la carne del sacrificio, luego habrá que romperla. Si se
usa una olla de bronce, esta deberá ser restregada y bien enjuagada. 29 Cualquier
varón de la familia del sacerdote podrá comer de esta ofrenda; es sumamente
santa. 30 Sin embargo, la ofrenda por el pecado no
se deberá comer si su sangre fue llevada al tabernáculo como ofrenda para
purificación en el Lugar Santo. Deberá ser quemada por completo en el
fuego.
Instrucciones adicionales sobre la
ofrenda por la culpa
7 »Estas
son las instrucciones para la ofrenda por la culpa; la cual es sumamente
santa. 2 El animal sacrificado como ofrenda por la
culpa se debe matar en el lugar donde se matan las ofrendas quemadas, y su
sangre debe ser salpicada por todos los lados del altar. 3 Después,
el sacerdote ofrecerá toda la grasa sobre el altar, que incluye la grasa de la
cola gorda, la grasa que rodea las vísceras, 4 los
dos riñones junto con la grasa que los rodea cerca de los lomos, así como el
lóbulo largo del hígado. Todo esto hay que quitarlo junto con los
riñones, 5 y los sacerdotes lo quemarán sobre el
altar como una ofrenda especial presentada al Señor. Esta es la ofrenda
por la culpa. 6 Cualquier varón de la familia del
sacerdote podrá comer la carne. Debe comerla en un lugar sagrado, porque es
sumamente santa.
7 »Las
mismas instrucciones se aplican tanto para la ofrenda por la culpa como para la
ofrenda por el pecado. Ambas le pertenecen al sacerdote que las usa para
purificar a alguien, haciendo así que la persona sea justa ante el Señor. 8 En
el caso de la ofrenda quemada, el sacerdote podrá quedarse con la piel del
animal sacrificado. 9 Toda ofrenda de grano que
haya sido cocida al horno, preparada en una cacerola o en un sartén le
pertenece al sacerdote que la presenta. 10 Todas
las demás ofrendas de grano, ya sean de harina seca o harina humedecida con
aceite de oliva, se repartirán equitativamente entre todos los sacerdotes, los
descendientes de Aarón.
Instrucciones adicionales sobre la
ofrenda de paz
11 »Estas
son las instrucciones con respecto a las distintas clases de ofrendas de paz
que se pueden presentar al Señor. 12 Si
presentas una ofrenda de paz como una expresión de acción de gracias, el animal
de sacrificio acostumbrado debe ser acompañado de varias clases de pan
preparados sin levadura: panes planos mezclados con aceite de oliva, obleas
untadas con aceite y panes de harina selecta mezclada con aceite de
oliva. 13 Esta ofrenda de paz por acción de gracias
también debe ser acompañada de panes hechos con levadura. 14 Un
pan de cada clase deberá presentarse como ofrenda al Señor. Estos panes
pertenecerán al sacerdote que salpica la sangre de la ofrenda de paz contra el
altar. 15 La carne de la ofrenda de paz por acción
de gracias deberá comerse en el mismo día que se ofrece. No se permite guardar
ninguna parte para la mañana siguiente.
16 »Si
llevas una ofrenda para cumplir un voto o como una ofrenda voluntaria, la carne
deberá comerse en el mismo día que se ofrece el sacrificio, pero lo que quede
podrá comerse al día siguiente. 17 Toda la carne
que quede hasta el tercer día deberá quemarse por completo. 18 Si
al tercer día se come algo de la carne de la ofrenda de paz, la persona que la
presentó no será aceptada por el Señor. No recibirás ningún mérito por
haberla presentado, pues para entonces, la carne estará contaminada; si la
comes, serás castigado por tu pecado.
19 »No
se permite comer carne que toque cualquier cosa ceremonialmente impura; deberá
quemarse por completo. Se permite comer el resto de la carne, pero solo por los
que queden ceremonialmente puros. 20 Si quedas
ceremonialmente impuro y comes carne de una ofrenda de paz que se presentó
al Señor, serás excluido de la comunidad. 21 Si
tocas cualquier cosa que sea impura (ya sea contaminación humana o un animal
impuro o cualquier otra cosa impura y detestable) y luego comes carne de una
ofrenda de paz presentada al Señor, serás excluido de la comunidad».
Prohibición acerca de la sangre y de
la grasa
22 Después,
el Señor le dijo a Moisés: 23 «Da las
siguientes instrucciones al pueblo de Israel: nunca deberás comer grasa, ya sea
de ganado, de oveja o de cabra. 24 Nunca deberás
comer la grasa de un animal encontrado muerto o despedazado por animales
salvajes, aunque puede usarse para cualquier otro propósito. 25 Cualquiera
que coma la grasa de un animal presentado como ofrenda especial al Señor será
excluido de la comunidad. 26 Donde sea que vivas,
nunca deberás consumir la sangre de ningún ave o animal. 27 Todo
el que consuma sangre será excluido de la comunidad».
Porción para los sacerdotes
28 Entonces
el Señor le dijo a Moisés: 29 «Da las
siguientes instrucciones al pueblo de Israel: cuando presentes una ofrenda de
paz al Señor, lleva una parte como ofrenda al Señor. 30 Preséntala
al Señor con tus propias manos, como una ofrenda especial para él.
Lleva la grasa del animal junto con el pecho, y levanta el pecho como una
ofrenda especial al Señor. 31 Luego, el
sacerdote quemará la grasa en el altar, pero el pecho le pertenecerá a Aarón y
a sus descendientes. 32 El muslo derecho de la
ofrenda de paz se le dará al sacerdote como ofrenda. 33 El
muslo derecho siempre se le dará al sacerdote que ofrece la sangre y la grasa
de la ofrenda de paz. 34 Pues he apartado el pecho
de la ofrenda especial y el muslo derecho de la ofrenda sagrada para los
sacerdotes. Aarón y sus descendientes tendrán el derecho perpetuo de participar
en las ofrendas de paz presentadas por el pueblo de Israel. 35 Esta
es la porción que les corresponde. Las ofrendas especiales presentadas al Señor fueron
apartadas para Aarón y para sus descendientes desde el momento en que fueron
separados para servir al Señor como sacerdotes. 36 En
el día que fueron ungidos, el Señor les mandó a los israelitas que
dieran estas porciones a los sacerdotes como su parte perpetua de generación en
generación».
37 Esas
son las instrucciones para la ofrenda quemada, la ofrenda de grano, la ofrenda
por el pecado y la ofrenda por la culpa, así como la ofrenda de ordenación y la
ofrenda de paz. 38 El Señor le dio esas
instrucciones a Moisés en el monte Sinaí cuando les ordenó a los israelitas que
presentaran sus ofrendas al Señor en el desierto de Sinaí.
SALMOS 31
Para el director del coro: salmo de
David.
31 Oh Señor,
a ti acudo en busca de protección;
no dejes que me avergüencen.
Sálvame, porque tú haces lo correcto.
2 Inclina tu oído para escucharme;
rescátame pronto.
Sé mi roca de protección,
una fortaleza donde estaré a salvo.
3 Tú eres mi roca y mi fortaleza;
por el honor de tu nombre, sácame de este peligro.
4 Rescátame de la trampa que me tendieron mis enemigos,
porque solo en ti encuentro protección.
5 Encomiendo mi espíritu en tu mano;
rescátame, Señor, porque tú eres un Dios fiel.
6 Detesto
a los que rinden culto a ídolos inútiles;
yo confío en el Señor.
7 Me gozaré y me alegraré en tu amor inagotable,
porque has visto mis dificultades
y te preocupas por la angustia de mi alma.
8 No me entregaste a mis enemigos,
sino que me pusiste en un lugar seguro.
9 Ten
misericordia de mí, Señor, porque estoy angustiado.
Las lágrimas me nublan la vista;
mi cuerpo y mi alma se marchitan.
10 Estoy muriendo de dolor;
se me acortan los años por la tristeza.
El pecado me dejó sin fuerzas;
me estoy consumiendo por dentro.
11 Todos mis enemigos me desprecian
y mis vecinos me rechazan;
¡ni mis amigos se atreven a acercarse a mí!
Cuando me ven por la calle,
salen corriendo para el otro lado.
12 Me han olvidado como si estuviera muerto,
como si fuera una vasija rota.
13 He oído cantidad de rumores sobre mí,
y el terror me rodea.
Mis enemigos conspiran en mi contra;
hacen planes para quitarme la vida.
14 Pero
yo confío en ti, oh Señor;
digo: «¡Tú eres mi Dios!».
15 Mi futuro está en tus manos;
rescátame de los que me persiguen sin tregua.
16 Que tu favor brille sobre tu siervo;
por causa de tu amor inagotable, rescátame.
17 No permitas que me avergüencen, oh Señor,
pues a ti clamo por ayuda.
Que los malvados pasen vergüenza,
que queden callados en la tumba.
18 Silencia sus labios mentirosos,
esos labios orgullosos y arrogantes que acusan al
justo.
19 Qué
grande es la bondad
que has reservado para los que te temen.
La derramas en abundancia sobre los que acuden a ti en busca de protección,
y los bendices ante la mirada del mundo.
20 Los escondes en el refugio de tu presencia,
a salvo de los que conspiran contra ellos.
Los proteges en tu presencia,
los alejas de las lenguas acusadoras.
21 Alaben
al Señor,
porque me ha mostrado las maravillas de su amor
inagotable;
me mantuvo a salvo cuando atacaban mi ciudad.
22 Lleno de pánico, clamé:
«¡Me han separado del Señor!».
Pero tú oíste que supliqué misericordia
y respondiste a mi pedido de auxilio.
23 ¡Amen
al Señor todos los justos!
Pues el Señor protege a los que le son
leales,
pero castiga severamente a los arrogantes.
24 Así que, ¡sean fuertes y valientes,
ustedes los que ponen su esperanza en el Señor!
Te invitamos a complementar esta
lectura con el siguiente video.
¿Qué significa decir que Dios es lento para la
ira? En la Biblia, la ira de Dios es solo una respuesta a la maldad humana,
motivada por la justicia y el amor de Dios. En este video, exploraremos la ira
y la justicia de Dios en la historia bíblica y veremos cómo todo esto nos guía
a Jesús.
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”