LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 239 | LA AUTORIDAD DEL REINO, EL PODER DEL SALVADOR Y EL ANHELO POR SU PRESENCIA.

Septiembre 17 de 2026

La iglesia no cierra. Ahora más unidos, más cerca.

LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 239

| LA AUTORIDAD DEL REINO, EL PODER DEL SALVADOR Y EL ANHELO POR SU PRESENCIA.

 

Lectura de hoy

Mateo 7 – 8

Salmos 84

 

Estimado lector:

En estos pasajes las eescrituras revelan la majestad de Jesucristo y el consuelo que halla el creyente al acercarse a Dios. El evangelista Mateo concluye el Sermón del Monte en el capítulo 7, donde la multitud queda asombrada ante la doctrina de Jesús. A diferencia de los maestros de la ley, quienes recurrían a tradiciones humanas para legitimar su enseñanza, el Señor enseñaba con una autoridad intrínseca y divina. El Maestro orienta sobre la prudencia espiritual y la eficacia de la oración persistente. Asimismo, establece la Regla de Oro como principio fundamental para las relaciones humanas e insta a los oyentes a elegir la puerta estrecha que conduce a la vida eterna, aunque demande discernimiento y firmeza frente a los caminos anchurosos de perdición.

Por su parte, Mateo 8 despliega el señorío manifestado de Cristo a través de diversos milagros que confirman su divinidad. El relato expone su poder restaurador sobre la contaminación de la lepra, su autoridad soberana a la distancia para sanar, el control supremo sobre las enfermedades, el mandato directo sobre las fuerzas de la naturaleza y la liberación frente al dominio demoníaco. En este contexto, Jesús se identifica de manera constante como el Hijo del Hombre, título mesiánico fundamentado en la profecía de Daniel que destaca tanto su humildad, humanidad y sufrimientos en la tierra, como la gloria de su futuro reinado universal.

El Salmo 84 complementa este panorama espiritual al expresar la ferviente devoción del salmista por la presencia del Creador y la dicha de habitar en su santuario. La poesía sagrada declara bienaventurado a aquel que deposita toda su confianza en el Señor, incluso al atravesar valles de dolor y lágrimas, pues Dios transforma el sufrimiento en manantiales de bendición y gracia para quienes caminan en integridad.

Comentario: Jesucristo invita a caminar bajo su autoridad divina y a confiar plenamente en su poder libertador, recordando que la verdadera bienaventuranza se halla al buscar refugio continuo en la presencia del Padre celestial.

 

Si pensabas que "Cristo" era el apellido de Jesús o el título que se dio a sí mismo, ¡recapacita! El título que más utiliza Jesús para hablar de sí mismo es el de "Hijo del Hombre". En este video, exploraremos el significado de este fascinante título y veremos cómo nos invita a considerar la historia bíblica completa.



 

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios.


Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.

  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele


Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

DEVOCIONALES