Abril 26 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 95
1 REYES 4 - 7
Funcionarios y gobernadores de
Salomón
4 Salomón
ya gobernaba todo Israel, 2 y sus altos
funcionarios eran los siguientes:
Azarías, hijo de Sadoc, era el sacerdote.
3 Elihoref
y Ahías, hijos de Sisa, eran secretarios de la corte.
Josafat, hijo de Ahilud, era el historiador de la
realeza.
4 Benaía,
hijo de Joiada, era el comandante del ejército.
Sadoc y Abiatar eran sacerdotes.
5 Azarías,
hijo de Natán, estaba a cargo de los gobernadores regionales.
Zabud, hijo de Natán, era sacerdote y consejero
de confianza del rey.
6 Ahisar
era el administrador de los bienes del palacio.
Adoniram, hijo de Abda, estaba a cargo del
trabajo forzado.
7 Salomón
también tenía doce gobernadores regionales sobre todo Israel, quienes eran
responsables de proveer el alimento para los miembros de la casa del rey. A
cada uno de ellos le tocaba suministrar los víveres para un mes del año. 8 Los
nombres de los doce gobernadores eran los siguientes:
Ben-hur, en la zona montañosa de Efraín.
9 Ben-decar,
en Macaz, Saalbim, Bet-semes y Elón-bet-hanán.
10 Ben-hesed,
en Arubot, que incluía Soco y toda la tierra de Hefer.
11 Ben-abinadab,
en todo Nafot-dor. (Él estaba casado con Tafat, una de
las hijas de Salomón).
12 Baana,
hijo de Ahilud, en Taanac y Meguido, en todo Bet-sán, cerca de Saretán, abajo de Jezreel, y
en todo el territorio que va desde Bet-sán hasta Abel-mehola, y hasta Jocmeam.
13 Ben-geber,
en Ramot de Galaad, incluidas las ciudades de Jair (que llevan ese nombre por
Jair, de la tribu de Manasés), situadas en Galaad, y en Argob, región de
Basán, la cual incluía sesenta ciudades grandes y fortificadas, con barrotes de
bronce en sus puertas.
14 Ahinadab,
hijo de Iddo, en Mahanaim.
15 Ahimaas,
en Neftalí. (Él estaba casado con Basemat, otra hija de Salomón).
16 Baana,
hijo de Husai, en Aser y en Alot.
17 Josafat,
hijo de Parúa, en Isacar.
18 Simei,
hijo de Ela, en Benjamín.
19 Geber,
hijo de Uri, en la tierra de Galaad, incluidos los territorios del rey
Sehón, de los amorreos, y del rey Og, de Basán.
También había un gobernador para la tierra de
Judá.
Prosperidad y sabiduría de Salomón
20 La
gente de Judá y de Israel era tan numerosa como la arena a la orilla del mar.
Todos estaban muy satisfechos y tenían suficiente para comer y beber. 21 El rey Salomón gobernaba todos los reinos
desde el río Éufrates, en el norte, hasta la tierra de los
filisteos y la frontera con Egipto, en el sur. Los pueblos conquistados le
enviaban impuestos y le sirvieron durante toda su vida.
22 La
cantidad de alimento que se requería a diario en el palacio de Salomón era:
ciento cincuenta canastas de harina selecta y trescientas canastas de harina
gruesa, 23 también diez
bueyes de los corrales de engordar, veinte reses alimentadas con pasto, cien
ovejas o cabras, además de ciervos, gacelas, corzos, y aves de corral de
primera calidad.
24 El
dominio de Salomón se extendía por todos los reinos al occidente del río
Éufrates, desde Tifsa hasta Gaza, y había paz en todas sus fronteras. 25 Durante
la vida de Salomón, los habitantes de Judá e Israel vivieron en paz y con
seguridad. Desde Dan en el norte hasta Beerseba en el sur, cada familia tenía
su propia casa con jardín.
26 Salomón
tenía cuatro mil establos para los caballos que tiraban
sus carros de guerra y doce mil caballos.
27 Los
gobernadores regionales proveían sin falta el alimento para el rey Salomón y su
corte; cada uno se aseguraba de que no faltara nada durante el mes que se le
había asignado. 28 También llevaban suficiente
cebada y paja para los caballos reales en los establos.
29 Dios
le dio a Salomón muchísima sabiduría y gran entendimiento, y un conocimiento
tan vasto como la arena a la orilla del mar. 30 De
hecho, su sabiduría superaba la de todos los sabios del Oriente y la de los
sabios de Egipto. 31 Era más sabio que cualquier
otro, entre ellos Etán, el ezraíta, y los hijos de Mahol: Hemán, Calcol y
Darda. Su fama se extendía por todas las naciones vecinas. 32 Compuso
unos tres mil proverbios y escribió mil cinco canciones. 33 Podía
hablar con autoridad acerca de todo tipo de plantas, desde el gran cedro del
Líbano hasta el diminuto hisopo que crece en las grietas de las paredes.
También era versado en materia de animales, aves, reptiles y peces. 34 Y
los reyes de todas las naciones enviaban a sus embajadores a escuchar la
sabiduría de Salomón.
Preparativos para la construcción del
templo
5 Hiram, rey de Tiro,
siempre había sido un amigo fiel del rey David. Cuando Hiram se enteró de que
Salomón, hijo del rey David, era el nuevo rey de Israel, envió embajadores a
felicitarlo.
2 Entonces
Salomón le respondió a Hiram con el siguiente mensaje:
3 «Tú
sabes que mi padre, David, no pudo construir un templo para honrar el nombre
del Señor su Dios, debido a la cantidad de guerras que le hicieron
las naciones vecinas. No podía construir hasta que el Señor le diera
la victoria sobre todos sus enemigos. 4 Sin
embargo, ahora el Señor mi Dios me ha dado paz en todo el territorio;
no tengo enemigos, y todo marcha bien. 5 Así que
tengo planeado construir un templo para honrar el nombre del Señor mi
Dios, tal como él le había indicado a mi padre David. Pues el Señor le
dijo: “Tu hijo, a quien yo pondré en tu trono, construirá el templo para honra
de mi nombre”.
6 »En
consecuencia, ordena, por favor, que se corten cedros del Líbano para mí.
Permite que mis hombres trabajen junto a los tuyos, y yo pagaré a tus hombres
el salario que tú pidas. Como bien sabes, ¡no hay nadie por aquí que sepa
cortar la madera como ustedes, los sidonios!».
7 Cuando
Hiram recibió el mensaje de Salomón, se puso muy contento y dijo: «Alabado sea
hoy el Señor por haberle dado a David un hijo sabio para que sea rey
de la gran nación de Israel». 8 Así que le envió la
siguiente respuesta a Salomón:
«He recibido tu mensaje y te proporcionaré toda
la madera de cedro y de ciprés que necesites. 9 Mis
siervos llevarán los troncos desde las montañas del Líbano hasta el mar
Mediterráneo y los pondrán en forma de balsas para
que floten a lo largo de la costa hacia el lugar que tú decidas. Luego
desarmaremos las balsas para que ustedes puedan llevarse los troncos. Puedes
pagarme proveyendo alimentos para mi casa».
10 Entonces
Hiram proporcionó toda la madera de cedro y ciprés que Salomón quiso. 11 Salomón
le enviaba, a cambio, un pago anual de 100.000 canastas de trigo para su casa y 420.000 litros de aceite de oliva puro. 12 El Señor le
dio sabiduría a Salomón tal como se lo había prometido. Así que Hiram y Salomón
formaron una alianza de paz.
13 Luego
el rey Salomón impuso trabajo forzado a treinta mil trabajadores de todo
Israel. 14 Los envió al Líbano en turnos de diez
mil por mes, de modo que cada hombre estuviera un mes en el Líbano y dos meses
en casa. Adoniram estaba a cargo de estos trabajadores. 15 Salomón
también tenía setenta mil obreros, ochenta mil cortadores de piedra en la zona
montañosa 16 y tres mil seiscientos capataces para supervisar el
trabajo. 17 Por orden del rey, ellos extrajeron
grandes bloques de piedra de la mejor calidad y les dieron forma para hacer los
cimientos del templo. 18 Hombres de la ciudad de
Gebal ayudaron a los constructores de Salomón y de Hiram a preparar la madera y
la piedra para el templo.
Salomón construye el templo
6 Fue
a mediados de la primavera, en el mes de zif, durante el cuarto año de su reinado,
que Salomón comenzó a construir el templo del Señor. Habían pasado
cuatrocientos ochenta años desde el día en que el pueblo de Israel fue
rescatado de su esclavitud en la tierra de Egipto.
2 El
templo que el rey Salomón construyó para el Señor medía veintisiete
metros y medio de largo, nueve metros de ancho y catorce metros de alto. 3 La antesala
que estaba al frente del templo medía nueve metros de ancho, coincidía con la anchura
total del templo, y se proyectaba cuatro metros y medio hacia el frente. 4 Salomón
también hizo ventanas angostas y empotradas por todo el templo.
5 A
los costados del edificio y en la parte trasera, construyó un complejo de
habitaciones contra las paredes exteriores del templo. 6 El
complejo era de tres pisos: el piso de abajo tenía un ancho de dos metros con
treinta centímetros; el piso de en medio, dos metros con ochenta centímetros; y
el piso de arriba, tres metros con veinte centímetros. Las habitaciones estaban unidas a las
paredes del templo mediante vigas apoyadas en cornisas que sobresalían de las
paredes; de modo que las vigas no estaban insertadas dentro de las paredes
mismas.
7 Las
piedras que se usaron en la construcción del templo se labraban en las
canteras, de modo que no hubo ruido de martillo, ni de hacha, ni de ninguna
otra herramienta de hierro en el lugar de la obra.
8 La
entrada al piso de abajo estaba en el lado sur del templo.
Había una escalera de caracol para subir al piso de en medio, y otro tramo de
escaleras entre el piso de en medio y el piso de arriba. 9 Una
vez terminada la estructura del templo, Salomón puso un techo de vigas y tablas
de cedro. 10 Como ya se dijo, construyó un complejo
de habitaciones a los lados del edificio, unidas a las paredes del templo
mediante vigas de cedro. Cada piso del complejo tenía una altura de dos metros
con treinta centímetros.
11 Entonces
el Señor le dio el siguiente mensaje a Salomón: 12 «En
cuanto a este templo que estás construyendo, si tú sigues todos mis decretos y
ordenanzas y obedeces todos mis mandatos, yo cumpliré por medio de ti la
promesa que le hice a tu padre, David. 13 Viviré
entre los israelitas y nunca abandonaré a mi pueblo Israel».
El interior del templo
14 Así
que Salomón terminó de construir el templo. 15 Todo
el interior, desde el piso hasta el techo, estaba recubierto con paneles de
madera. Recubrió las paredes y el techo con paneles de cedro y para el piso
utilizó tablas de ciprés. 16 Salomón separó un
espacio para el santuario interior—el Lugar Santísimo—al fondo del templo.
Tenía nueve metros de profundidad y estaba recubierto con cedro desde el piso
hasta el techo. 17 El salón principal del templo,
fuera del Lugar Santísimo, medía dieciocho metros de largo. 18 En
todo el templo las paredes de piedra estaban recubiertas con madera de cedro, y
el recubrimiento estaba decorado con tallas de calabazas y flores abiertas.
19 Salomón
preparó el santuario interior al fondo del templo, donde luego se colocaría el
arca del pacto del Señor. 20 Este santuario
interior medía nueve metros de largo, nueve metros de ancho y nueve metros de
alto. Salomón revistió el interior con oro macizo; también revistió el altar,
que estaba hecho de cedro. 21 Luego
revistió el resto del interior del templo con oro macizo y fabricó cadenas de
oro para proteger la entrada al Lugar Santísimo. 22 Así
terminó de revestir con oro todo el templo, incluido el altar que pertenecía al
Lugar Santísimo.
23 Hizo,
además, dos querubines con madera de olivo silvestre y los puso en el santuario interior;
cada uno medía cuatro metros con sesenta centímetros de alto. 24 La
distancia entre las puntas de las alas de cada querubín era de cuatro metros
con sesenta centímetros, y cada ala medía dos metros con treinta centímetros de largo. 25 Ambos
querubines eran exactamente iguales en forma y tamaño, 26 y
cada uno medía cuatro metros con sesenta centímetros de alto. 27 Salomón
los puso en el santuario interior del templo, uno al lado del otro, con las
alas extendidas, de modo que las alas interiores se tocaban en el centro de la
sala y las exteriores se extendían hasta las paredes; 28 y
a ambos querubines los revistió de oro.
29 Salomón
decoró todas las paredes del santuario interior y del salón principal con
tallas de querubines, palmeras y flores abiertas; 30 y
revistió de oro el piso de ambos salones.
31 Para
la entrada del santuario interior, hizo puertas de dos hojas de madera de olivo
silvestre, y los marcos tenían forma pentagonal. 32 Estas
puertas estaban decoradas con tallas de querubines, palmeras y flores abiertas.
Las puertas, con las decoraciones de querubines y palmeras, estaban revestidas
de oro.
33 Luego,
en las puertas, hizo marcos cuadrangulares de madera de olivo silvestre para la
entrada del templo. 34 Había dos puertas plegables
de madera de ciprés, y cada puerta tenía bisagras para replegarse hacia
atrás. 35 Estas puertas estaban decoradas con
tallas de querubines, palmeras y flores abiertas. Todas las tallas estaban
revestidas de oro de manera uniforme.
36 Las
paredes del atrio interior estaban construidas de modo que había una hilera de
vigas de cedro entre cada tres hileras de piedra labrada.
37 Los
cimientos del templo del Señor se echaron a mediados de la primavera,
en el mes de zif, durante el cuarto año del reinado de
Salomón. 38 Terminaron de construir todo el
edificio hasta los últimos detalles a mediados del otoño, en el mes de bul, a los once años de su reinado. Así
que la construcción del templo duró siete años.
Salomón construye su palacio
7 Salomón
también edificó su propio palacio, y le llevó trece años terminar la
construcción.
2 Uno
de los edificios de Salomón se llamaba Palacio del Bosque del Líbano. Medía
cuarenta y seis metros de largo, veintitrés metros de ancho y catorce metros de
alto. Había cuatro filas de columnas de
cedro, sobre las cuales se apoyaban grandes vigas también de cedro. 3 El
techo del salón era de cedro. Encima de las vigas que estaban sobre las
columnas había cuarenta y cinco cuartos laterales, dispuestos en tres niveles de quince
cuartos cada uno. 4 En cada extremo del largo salón
había tres filas de ventanas unas frente a otras. 5 Todas
las puertas y sus postes tenían marcos rectangulares y
estaban dispuestas en grupos de tres, unas frente a otras.
6 Salomón
también construyó el Salón de las Columnas, el cual tenía veintitrés metros de
largo y catorce metros de ancho. En el frente había un pórtico, con
una especie de cubierta sostenida por columnas.
7 Además,
Salomón construyó la sala del trono, conocida como el Salón de Justicia, donde
se sentaba a oír los asuntos legales. El salón estaba recubierto con paneles de
cedro desde el piso hasta el techo. 8 Las
habitaciones privadas de Salomón rodeaban un patio que estaba detrás de este
salón, y estaban construidas de la misma forma. También construyó habitaciones
privadas del mismo estilo para la hija del faraón, con quien se había casado.
9 Desde
los cimientos hasta los aleros, todos los edificios estaban hechos con enormes
bloques de piedra de primera calidad, cortados con sierra y terminados a las
medidas exactas en cada uno de sus lados. 10 Algunos
de estos enormes bloques que se usaron para los cimientos tenían una longitud
de cuatro metros y medio; y otros, de tres metros y medio. 11 Los
bloques de piedra de primera calidad que se usaron para las paredes también
fueron cortados a medida, y allí también se utilizaron vigas de cedro. 12 Las
paredes del gran atrio se construyeron de tal forma que había una hilera de
vigas de cedro por cada tres hileras de piedra acabada, igual que las paredes
del atrio interior del templo del Señor, con su antesala.
Mobiliario del templo
13 El
rey Salomón pidió que un hombre llamado Huram viniera desde Tiro. 14 Este
hombre era israelita solo por parte de su madre, una viuda de la tribu de
Neftalí, y su padre había sido un artesano del bronce en Tiro. Huram tenía
mucha habilidad y talento para hacer todo tipo de trabajo en bronce, y aceptó
ir para hacer toda la obra de metal para el rey Salomón.
15 Huram
fundió dos columnas de bronce, cada una tenía ocho metros con treinta
centímetros de alto y cinco metros y medio de circunferencia. 16 Para la
parte superior de las columnas, fundió capiteles de bronce, cada uno tenía dos
metros con treinta centímetros de alto. 17 Cada
capitel estaba decorado con siete conjuntos de enrejado y cadenas
entrelazadas. 18 También rodeó el enrejado con dos
filas de granadas, para decorar los capiteles en la parte superior de las
columnas. 19 Los capiteles de las columnas que
estaban dentro de la antesala tenían forma de lirios, y medían un metro con
ochenta centímetros de alto. 20 Los
capiteles sobre las dos columnas estaban rodeados con doscientas granadas
ubicadas en dos filas al lado de la superficie redondeada, junto al
enrejado. 21 Huram puso las columnas a la entrada
del templo, una hacia el sur y la otra hacia el norte. A la del sur la llamó
Jaquín, y a la del norte, Boaz. 22 Los
capiteles de las columnas tenían forma de lirios. Así quedó terminado el
trabajo de las columnas.
23 Luego
Huram fundió un enorme tazón redondo, que medía cuatro metros con sesenta
centímetros de borde a borde, llamado el Mar. Tenía dos metros con treinta
centímetros de profundidad y trece metros con ochenta centímetros de
circunferencia. 24 Por debajo
del borde, estaba rodeado por dos hileras de calabazas decorativas. Había unas
veinte calabazas por cada metro de la circunferencia, que se habían
fundido como parte del tazón.
25 El
Mar estaba colocado sobre una base formada por doce bueyes de bronce que miraban hacia fuera. Tres
miraban hacia el norte, tres hacia el occidente, tres hacia el sur y tres hacia
el oriente; y el Mar estaba asentado sobre ellos. 26 El
grosor del Mar era de unos ocho centímetros, su borde era acampanado como una
copa y se parecía a una flor de nenúfar. Tenía capacidad para unos cuarenta y
dos mil litros de agua.
27 Huram
también hizo diez carretas de bronce para llevar agua; cada una medía un metro
con ochenta centímetros de largo, lo mismo de ancho, y tenía una altura de un
metro con cuarenta centímetros. 28 Las
carretas estaban construidas con paneles laterales asegurados con
travesaños. 29 Tanto los paneles como los
travesaños estaban decorados con tallas de leones, bueyes y querubines. Por
encima y por debajo de los bueyes y leones había como adorno una
guirnalda. 30 Cada carreta tenía cuatro ruedas de
bronce con sus ejes también de bronce. En las esquinas contaban con unos
soportes para los tazones de bronce; estos soportes estaban decorados a cada
lado con tallas de guirnaldas. 31 En la parte
superior de cada carreta había un marco redondo para el tazón. Ese marco
sobresalía cuarenta y seis centímetros por encima de la carreta, como un
pedestal redondo; la abertura del marco medía sesenta y nueve centímetros de lado a lado y estaba decorada por
fuera con tallas de guirnaldas. Los paneles de las carretas eran cuadrados, no
redondos. 32 Debajo de los paneles había cuatro
ruedas conectadas a ejes que se habían fundido en una sola pieza con la
carreta. Las ruedas tenían sesenta y nueve centímetros de diámetro 33 y
eran semejantes a ruedas de carruajes. Los ejes, los rayos, los bordes y los
cubos se fundieron con bronce derretido.
34 Cada
una de las cuatro esquinas de las carretas tenía un agarradero, que también se
había fundido en una sola pieza con la carreta. 35 A
lo largo de la parte superior de cada carreta había un borde que medía
veintitrés centímetros de ancho. Los soportes de las
esquinas y los paneles laterales se fundieron en unidad en una sola pieza con
la carreta. 36 Los paneles y los soportes de las
esquinas estaban decorados con tallas de querubines, leones y palmeras,
colocados según el espacio disponible, y había guirnaldas por todos
lados. 37 Las diez carretas para llevar agua eran
del mismo tamaño y fueron hechas iguales, pues cada una fue fundida en el mismo
molde.
38 Huram
también hizo diez tazones de bronce más pequeños, uno para cada carreta. Cada
tazón medía un metro con ochenta centímetros de diámetro y tenía capacidad para
ochocientos cuarenta litros de agua. 39 Puso
cinco carretas en el lado sur del templo y cinco en el lado norte. El gran
tazón de bronce llamado el Mar fue ubicado cerca de la esquina suroriental del
templo. 40 También hizo los lavamanos, las palas y
los tazones que se necesitaban.
Finalmente Huram terminó todo el trabajo que el
rey Salomón le había asignado que hiciera para el templo del Señor:
41 las
dos columnas;
los dos capiteles con forma de tazón en la parte
superior de las columnas;
las dos redes de cadenas entrelazadas que
decoraban los capiteles;
42 las
cuatrocientas granadas que colgaban de las cadenas sobre los capiteles (dos
filas de granadas por cada red de cadenas que decoraban los capiteles sobre las
columnas);
43 las
diez carretas para llevar agua que sostenían los diez tazones;
44 el
Mar y los doce bueyes que lo sostenían;
45 y
los recipientes para la ceniza, las palas y los tazones.
Huram hizo todos estos objetos de bronce bruñido
para el templo del Señor, tal como le había indicado el rey Salomón. 46 El
rey mandó que se fundieran en moldes de barro en el valle del Jordán, entre
Sucot y Saretán. 47 Salomón no pesó los utensilios
porque eran muchos; el peso del bronce no se pudo medir.
48 Salomón
también hizo todo el mobiliario para el templo del Señor:
el altar de oro;
la mesa de oro para el pan de la Presencia;
49 los
candelabros de oro macizo, cinco en el sur y cinco en el norte, frente al Lugar
Santísimo;
las decoraciones de flores, las lámparas y las
tenazas, todo de oro;
50 los
cuencos pequeños, las despabiladeras para las lámparas, los tazones, los
cucharones y los recipientes para quemar incienso, todo de oro macizo;
y las puertas para las entradas al Lugar
Santísimo y al salón principal del templo, con el frente revestido de oro.
51 Así
terminó el rey Salomón todo su trabajo para el templo del Señor. Luego
trajo todos los obsequios que su padre David había consagrado—la plata, el oro
y los diversos objetos—y los guardó en los tesoros del templo del Señor.
SALMOS 95
95 ¡Vengan,
cantemos al Señor!
Aclamemos con alegría a la Roca de nuestra salvación.
2 Acerquémonos a él con acción de gracias.
Cantémosle salmos de alabanza,
3 porque el Señor es Dios grande,
un gran Rey sobre todos los dioses.
4 En sus manos sostiene las profundidades de la tierra
y las montañas más imponentes.
5 El mar le pertenece, pues él lo creó;
sus manos también formaron la tierra firme.
6 Vengan,
adoremos e inclinémonos.
Arrodillémonos delante del Señor, nuestro creador,
7 porque él es nuestro Dios.
Somos el pueblo que él vigila,
el rebaño a su cuidado.
¡Si tan solo escucharan hoy su voz!
8 El Señor dice: «No endurezcan el corazón
como lo hizo Israel en Meriba,
como lo hizo el pueblo en el desierto de Masá.
9 Allí sus antepasados me tentaron y pusieron a prueba
mi paciencia,
a pesar de haber visto todo lo que hice.
10 Durante cuarenta años estuve enojado con ellos y
dije:
“Son un pueblo cuyo corazón se aleja de mí;
rehúsan hacer lo que les digo”.
11 Así que en mi enojo juré:
“Ellos nunca entrarán en mi lugar de descanso”».
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”