Junio 12 de 2026
LA BIBLIA EN UN AÑO CBI | DÍA 142
JOB 8 – 11
Primera respuesta de Bildad a Job
8 Entonces
Bildad, el suhita, respondió a Job:
2 «¿Hasta
cuándo seguirás hablando así?
Suenas como un viento rugiente.
3 ¿Acaso Dios tuerce la justicia?
¿Tuerce el Todopoderoso lo que es recto?
4 Seguramente tus hijos pecaron contra él,
y por eso el castigo estaba bien merecido;
5 pero si oras a Dios
y buscas el favor del Todopoderoso,
6 si eres puro y vives con integridad,
sin duda que él se levantará y devolverá la felicidad a
tu hogar.
7 Aunque comenzaste con poco,
terminarás con mucho.
8 »Tan
solo pregunta a la generación anterior;
presta atención a la experiencia de nuestros
antepasados,
9 porque nacimos apenas ayer y no sabemos nada;
nuestros días sobre la tierra son tan fugaces como una
sombra.
10 Sin embargo, los que vivieron antes que nosotros te
enseñarán;
te enseñarán la sabiduría de antaño.
11 »¿Pueden
crecer altas las cañas del papiro donde no hay pantanos?
¿Pueden crecer en abundancia las hierbas de pantano
donde no hay agua?
12 Cuando están floreciendo y aún no están listas para
ser cortadas,
empiezan a marchitarse más rápido que la hierba.
13 Lo mismo les ocurre a todos los que se olvidan de
Dios;
las esperanzas de los que viven sin Dios se evaporan.
14 Su confianza pende de un hilo;
se apoyan en una tela de araña.
15 Se aferran a su hogar para sentirse seguros, pero esa
seguridad no durará;
intentan retenerla con firmeza, pero no permanecerá.
16 Los que no tienen a Dios parecen una planta frondosa
que crece al sol,
y que extiende sus ramas por el jardín;
17 sus raíces penetran entre las piedras
y se sujetan a las rocas;
18 pero cuando se la arranca de raíz,
¡es como si nunca hubiera existido!
19 Así termina su vida,
y del suelo brotan otras plantas para reemplazarla.
20 »Sin
embargo, mira, Dios no rechazará a una persona íntegra,
tampoco dará una mano a los malvados.
21 Él volverá a llenar tu boca de risas
y tus labios con gritos de alegría.
22 Los que te odian se vestirán de vergüenza,
y el hogar de los malvados será destruido».
Tercer discurso de Job: respuesta a
Bildad
9 Entonces
Job habló de nuevo:
2 «Sí,
yo sé que en teoría todo esto es verdad.
Pero ¿cómo puede una persona ser declarada inocente a
los ojos de Dios?
3 Si alguien quisiera llevar a Dios a juicio,
¿sería posible responderle siquiera una vez entre mil?
4 Dios es tan sabio y tan poderoso.
¿Quién lo ha desafiado alguna vez con éxito?
5 ȃl
mueve las montañas sin dar aviso;
en su enojo las voltea.
6 Él sacude la tierra de su lugar
y tiemblan sus cimientos.
7 Si él lo ordena, el sol no saldrá
ni brillarán las estrellas.
8 Él solo extendió los cielos
y marcha sobre las olas del mar.
9 Él hizo todas las estrellas: la Osa y el Orión,
las Pléyades y las constelaciones del cielo del sur.
10 Él hace grandezas, demasiado maravillosas para
comprenderlas,
y realiza milagros incontables.
11 »Sin
embargo, cuando él se acerca no puedo verlo;
cuando se mueve, no lo veo pasar.
12 Si arrebata la vida de alguien, ¿quién podrá
detenerlo?
¿Quién se atreve a preguntarle: “¿Qué haces?”?
13 Dios no contiene su enojo;
aun los monstruos del mar son aplastados bajo sus
pies.
14 »Así
que, ¿quién soy yo para intentar responder a Dios
o incluso razonar con él?
15 Aunque yo tuviera razón, no tendría ninguna defensa;
solo podría rogar misericordia.
16 Y aunque lo llamara y él me respondiera,
dudo que me preste atención.
17 Pues él me ataca con una tormenta
y vez tras vez me hiere sin motivo.
18 No me deja recobrar el aliento
sino que me llena de amargas tristezas.
19 Si es cuestión de fuerza, él es el fuerte,
y si de justicia, ¿quién se atreverá a llevarlo al
tribunal?
20 Aunque soy inocente, mi boca me declararía culpable;
aunque soy intachable, la misma boca demostraría que
soy malvado.
21 »Soy
inocente,
pero para mí no marca ninguna diferencia;
desprecio mi vida.
22 Inocente o perverso, para Dios es lo mismo,
por eso digo: “Él destruye tanto al intachable como al
perverso”.
23 Cuando azota la plaga,
él se ríe de la muerte del inocente.
24 Toda la tierra está en manos de los malvados,
y Dios ciega los ojos de los jueces.
Si no es él quien lo hace, ¿entonces quién?
25 »Mi
vida pasa más rápido que un corredor
y se va volando sin una pizca de felicidad;
26 desaparece como un barco veloz hecho de papiro,
como un águila que se lanza en picada sobre su presa.
27 Si decidiera olvidar mis quejas,
abandonar mi cara triste y alegrarme,
28 aun así le tendría pavor a todo el dolor
porque sé que tú, oh Dios, no me encontrarías inocente.
29 Pase lo que pase, seré declarado culpable;
entonces, ¿para qué seguir luchando?
30 Incluso aunque me lavara con jabón
y limpiara mis manos con lejía,
31 me hundirías en un pozo lleno de lodo,
y mis propias ropas sucias me odiarían.
32 »Dios
no es un mortal como yo,
por eso no puedo discutir con él ni llevarlo a juicio.
33 Si tan solo hubiera un mediador entre nosotros,
alguien que pudiera acercarnos el uno al otro.
34 Ese mediador podría hacer que Dios dejara de
golpearme,
y ya no viviría aterrorizado de su castigo.
35 Entonces podría hablar con él sin temor,
pero no puedo lograrlo con mis propias fuerzas.
Job expresa su petición a Dios
10 »Estoy
harto de mi vida.
Dejen que desahogue mis quejas abiertamente;
mi alma llena de amargura debe quejarse.
2 Le diré a Dios: “No me condenes de plano,
dime qué cargos tienes en mi contra.
3 ¿Qué ganas con oprimirme?
¿Por qué me rechazas, siendo yo obra de tus manos,
mientras miras con favor los planes de los malvados?
4 ¿Son tus ojos como los de un ser humano?
¿Ves las cosas de la misma manera que la gente?
5 ¿Dura tu vida lo mismo que la nuestra?
¿Es tu vida tan corta
6 que tienes que apurarte a descubrir mi culpa
y a buscar mi pecado?
7 Aunque sabes que no soy culpable,
no hay quien me rescate de tus manos.
8 »”Tú
me formaste con tus manos; tú me hiciste,
sin embargo, ahora me destruyes por completo.
9 Recuerda que me hiciste del polvo;
¿me harás volver tan pronto al polvo?
10 Tú guiaste mi concepción
y me formaste en el vientre.
11 Me vestiste con piel y carne
y tejiste mis huesos junto con mis tendones.
12 Me diste vida y me mostraste tu amor inagotable,
y con tu cuidado preservaste mi vida.
13 »”Sin
embargo, tu verdadero motivo
—tu verdadera intención—
14 era vigilarme y, si cometía pecado,
no perdonar mi culpa.
15 Si soy culpable, mala suerte para mí;
aun si soy inocente, no puedo mantener mi cabeza en
alto
porque estoy lleno de vergüenza y sufrimiento.
16 Y si mantengo mi cabeza en alto, tú me persigues como
un león
y despliegas contra mí tu imponente poder.
17 Una y otra vez testificas en mi contra;
derramas sobre mí tu creciente enojo
y desplazas tropas de relevo contra mí.
18 »”¿Por
qué entonces me sacaste del vientre de mi madre?
¿Por qué no me dejaste morir al nacer?
19 Sería como si nunca hubiera existido;
habría ido directamente del vientre a la tumba.
20 Me quedan pocos días, así que déjame en paz
para que tenga un momento de consuelo
21 antes de irme—para nunca más volver—
a la tierra de oscuridad y penumbra absoluta.
22 Es una tierra tan oscura como la medianoche,
una tierra de penumbra y confusión
donde aun la luz es tan oscura como la medianoche”».
Primera respuesta de Zofar a Job
11 Entonces
Zofar el naamatita respondió a Job:
2 «¿No
debería alguien responder a este torrente de palabras?
¿Se declara inocente a una persona solo porque habla
mucho?
3 ¿Debo quedarme en silencio mientras tú sigues
parloteando?
Cuando te burlas de Dios, ¿no debería alguien hacerte
sentir vergüenza?
4 Tú afirmas: “Mis creencias son puras”
y “estoy limpio a los ojos de Dios”.
5 Si tan solo Dios hablara;
¡si tan solo te dijera lo que piensa!
6 Si tan solo te declarara los secretos de la sabiduría,
porque la verdadera sabiduría no es un asunto sencillo.
¡Escucha! ¡Sin duda Dios te está castigando
mucho menos de lo que mereces!
7 »¿Puedes
tú resolver los misterios de Dios?
¿Puedes descubrir todo acerca del Todopoderoso?
8 Tal conocimiento es más alto que los cielos
y tú, ¿quién eres?
Es más profundo que el averno
¿y qué sabes tú?
9 Es más extenso que la tierra
y más ancho que el mar.
10 Si Dios pasa por aquí y mete a alguien en la cárcel
o llama al orden a los tribunales, ¿quién puede
detenerlo?
11 Pues él sabe quiénes son los impostores
y toma nota de todos sus pecados.
12 El que tiene la cabeza hueca no llegará a ser sabio
como tampoco un burro salvaje puede dar a luz un niño.
13 »¡Si
tan solo prepararas tu corazón
y levantaras tus manos a él en oración!
14 Abandona tus pecados
y deja atrás toda iniquidad.
15 Entonces tu rostro se iluminará con inocencia;
serás fuerte y estarás libre de temor.
16 Olvidarás tu sufrimiento;
será como agua que corre.
17 Tu vida será más radiante que el mediodía,
y aun la oscuridad brillará como la mañana.
18 Tener esperanza te dará valentía.
Estarás protegido y descansarás seguro.
19 Te acostarás sin temor;
muchos buscarán tu ayuda.
20 Pero los malos serán cegados;
no tendrán escapatoria;
su única esperanza es la muerte».
SALMOS 137
137 Junto a los ríos de Babilonia, nos sentamos y
lloramos
al pensar en Jerusalén.
2 Guardamos las arpas,
las colgamos en las ramas de los álamos.
3 Pues nuestros captores nos exigían que cantáramos;
los que nos atormentaban insistían en un himno de
alegría:
«¡Cántennos una de esas canciones acerca de
Jerusalén!».
4 ¿Pero cómo podemos entonar las canciones del Señor
mientras estamos en una tierra pagana?
5 Si
me olvido de ti, oh Jerusalén,
que mi mano derecha se olvide de cómo tocar el arpa.
6 Que la lengua se me pegue al paladar
si dejo de recordarte,
si no hago de Jerusalén mi mayor alegría.
7 Oh Señor,
recuerda lo que hicieron los edomitas
el día en que los ejércitos de Babilonia tomaron a
Jerusalén.
«¡Destrúyanla!—gritaron—.
¡Allánenla hasta reducirla a escombros!».
8 Oh Babilonia, serás destruida;
feliz será el que te haga pagar
por lo que nos has hecho.
9 ¡Feliz será el que tome a tus bebés
y los estrelle contra las rocas!
Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele
Dios podría estar hablándole de Él
Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.
Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”
Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”